Lufthansa recorta vuelos por el aumento del precio del combustible
El grupo aéreo alemán Lufthansa ha anunciado la cancelación de 20.000 vuelos de corto recorrido hasta octubre como medida para reducir el consumo de combustible. La decisión, impulsada por el alza en los precios del queroseno debido a los conflictos en Oriente Medio, permitirá ahorrar alrededor de 40.000 toneladas métricas de combustible.
Rutas afectadas y cambios en la red de vuelos
La compañía ha explicado que se eliminarán las rutas no rentables dentro de su red, que incluye aerolíneas como Lufthansa Airlines, Swiss International Air Lines, Austrian Airlines, Brussels Airlines e ITA Airways. Aunque se mantendrá el acceso a la red global, especialmente en conexiones de largo recorrido, los pasajeros deberán realizar transbordos en hubs principales como Fráncfort, Múnich, Zúrich, Viena, Bruselas y Roma.
Entre las ciudades afectadas por los recortes se encuentran Heringsdorf y Stuttgart (Alemania), Wrocław y Gdańsk (Polonia), así como destinos en Irlanda, Eslovenia, Croacia, Rumanía, Noruega y Montenegro. Ya se han cancelado 120 vuelos, incluyendo rutas como Fráncfort-Bydgoszcz (Polonia), Fráncfort-Rzeszów (Polonia) y Fráncfort-Stavanger (Noruega). Estas cancelaciones estarán vigentes hasta el 31 de mayo.
Medidas adicionales y previsiones
Lufthansa ha asegurado que los pasajeros afectados serán notificados directamente. Además, la compañía está implementando estrategias como la compra anticipada de combustible y la cobertura de precios para estabilizar el suministro y reducir la volatilidad en los costes. Se esperan nuevos ajustes en la programación de vuelos para el verano, que se anunciarán a finales de abril o principios de mayo.
El sector aéreo reacciona al aumento de los costes
Lufthansa no es la única aerolínea que toma medidas para reducir gastos. Otras compañías como Air Transat (Canadá), KLM, Air India, Air New Zealand y Delta Air Lines también han anunciado recortes en sus operaciones. Por su parte, United Airlines ha advertido de posibles subidas de precios de hasta un 20% para compensar el incremento en los costes de combustible.
«Los pasajeros seguirán teniendo acceso a la red global de rutas, especialmente en conexiones de largo recorrido, pero de manera más eficiente y con un menor consumo de combustible», declaró un portavoz de Lufthansa.