La secuela Mortal Kombat II no ha dejado indiferente a nadie, y menos aún a los seguidores de la saga. Con spoilers incluidos, el destino de Cole Young, interpretado por Lewis Tan en el reboot de 2021, ha sido uno de los momentos más impactantes de la película.
Cole, que en su momento fue presentado como el nuevo protagonista de la franquicia, regresa en esta secuela solo para morir en su primera batalla del torneo que da nombre a la saga. Su muerte no es rápida ni limpia: tras un breve reencuentro con Johnny Cage (Karl Urban) y un recordatorio de sus poderes heredados de Scorpion, Cole se enfrenta a Shao Kahn (Martyn Ford), el emperador de Outworld.
Lo que parece una victoria justa —Cole incluso logra cortarle el cuello a Shao Kahn— se convierte en una derrota humillante cuando el villano, usando la magia robada de Lord Raiden (Tadanobu Asano), se regenera al instante. Shao Kahn no solo derrota a Cole, sino que lo aplasta con su martillo de la ira, lanzando una fuente de sangre que recuerda a los espectáculos más exagerados de los años 80. Pero la crueldad no termina ahí: el cuerpo de Cole es arrojado a la Piscina de los Muertos, un pozo de ácido verde brillante que disuelve hasta los huesos.
Una muerte así no pasa desapercibida. Aunque en la franquicia Mortal Kombat la muerte suele ser temporal —en esta misma película hay cinco resurrecciones—, el destino de Cole parece definitivo. Su eliminación no solo cierra su arco argumental, sino que envía un mensaje claro a los fans: el reboot de 2021 no volverá.
¿Un ajuste de rumbo o un exceso de crueldad?
La pregunta que muchos se hacen es: ¿fue necesario este final? Por un lado, la escena encaja con el tono brutal y despiadado que siempre ha caracterizado a la saga. Por otro, parece una respuesta directa a las críticas de los fans más exigentes, que no dudaron en burlarse del personaje de Cole en redes sociales.
"Es difícil no reírse con la crudeza de la escena, pero también es evidente que fue un movimiento calculado para contentar a los seguidores más vocales", comenta un analista de cine.
Aunque no hay una explicación oficial sobre por qué Cole Young tuvo este final, su muerte deja claro que Mortal Kombat II no tiene intención de volver atrás. El reboot de 2021 queda enterrado, y la saga sigue adelante con un nuevo enfoque.