Nissan ha demostrado que, en su caso, sí es posible recortar gastos para alcanzar la rentabilidad. La compañía japonesa ha revisado su previsión de beneficios para el año fiscal 2025, que finaliza el 31 de marzo de 2026, pasando de una pérdida operativa de 377 millones de dólares a un beneficio de 314 millones. Esta mejora se debe, principalmente, a la reducción de costes, los tipos de cambio favorables y un impacto positivo puntual por cambios en la normativa de emisiones de EE.UU.
Según los datos facilitados por Automotive News, los ingresos anuales se situarán en 75.300 millones de dólares, ligeramente por encima de la previsión inicial de 74.700 millones. Aunque la compañía aún registrará pérdidas netas de 3.450 millones de dólares (frente a los 4.100 millones previstos inicialmente), el flujo de caja libre del segmento automovilístico será positivo en la segunda mitad del año. Además, se espera que el efectivo neto supere los 6.300 millones de dólares a finales de ejercicio, reforzando su posición financiera.
«La mejora refleja, sobre todo, un impacto positivo puntual derivado de los cambios en la normativa de emisiones de EE.UU., junto con la reducción continua de costes y los efectos favorables del tipo de cambio», señalaron los responsables de la compañía en un comunicado.
Ventas globales en caída, pero con destellos de recuperación
Nissan ha registrado una caída del 4,2% en sus ventas globales durante el año fiscal, con un descenso del 7% solo en marzo. El mayor impacto se ha producido en Japón, donde las ventas cayeron un 13,5%. Fuera del mercado japonés, la caída fue del 2,7%, aunque con excepciones como México, donde las ventas aumentaron un 6,8%. Canadá y China también mostraron resultados positivos.
La compañía se encuentra en la primera fase de su plan de recuperación de tres años, liderado por el nuevo CEO, Ivan Espinosa. Bajo el nombre «Re: Nissan», este plan se centra en el uso de inteligencia artificial para redefinir su cartera global de vehículos, que pasará de 56 a 45 modelos. La estrategia incluye la eliminación de los modelos menos rentables en el corto plazo.
Estrategia de futuro: cuatro categorías para relanzar la marca
Aunque la IA es clave en los planes de recuperación de Nissan, la compañía también apuesta por un nuevo enfoque en su cartera de productos, dividida en cuatro categorías:
- Heartbeat: Modelos emocionales y deportivos.
- Core: Vehículos principales y de mayor volumen.
- Growth: Modelos en expansión, como los eléctricos y los orientados a nuevos mercados.
- Partner: Colaboraciones estratégicas con otras marcas.
Este rediseño busca optimizar recursos y centrarse en productos con mayor potencial de mercado. La compañía presentará sus resultados definitivos el próximo 13 de mayo.