Los sistemas de autoservicio en supermercados están en el punto de mira. En los últimos meses, múltiples estados y localidades de Estados Unidos han considerado leyes para restringir o eliminar el uso de cajas automáticas en tiendas de alimentación. Aunque estas propuestas se presentan como medidas para reducir el robo minorista, el análisis de sus disposiciones revela un objetivo distinto: proteger y aumentar empleos sindicalizados.

Leyes que van más allá de la seguridad

Según datos de USA Today, al menos seis estados han analizado normativas que limitarían el uso de cajas automáticas. Desde Connecticut, de tendencia demócrata, hasta Ohio, de tendencia republicana, la iniciativa trasciende el espectro político. Incluso dos ciudades de California ya han implementado restricciones, y Nueva York evalúa seguir su ejemplo.

Estas propuestas suelen justificarse como una forma de combatir el aumento del robo en comercios minoristas. Sin embargo, al examinar los detalles, se observa que su verdadero propósito es obligar a las tiendas a contratar más empleados.

Ejemplos concretos de las restricciones

En Connecticut, un proyecto de ley exige que:

  • Cada tienda debe tener un empleado por cada dos cajas automáticas.
  • Debe existir al menos una caja manual por cada dos cajas automáticas.
  • El número total de cajas automáticas no puede superar las ocho por establecimiento.
  • Los empleados supervisores de estas cajas no podrán realizar otras tareas simultáneas que interfieran con su labor.

En California, una versión anterior de la ley exigía que cualquier tienda que implementara tecnología que afectara los puestos de trabajo debía realizar una evaluación de impacto previa. Esto deja claro que el objetivo no es solo reducir el robo, sino preservar empleos tradicionales.

El papel de los sindicatos en la iniciativa

El sector de la alimentación tiene una de las tasas de sindicalización más altas en el comercio minorista. Por ello, no sorprende que los principales impulsores de estas leyes sean los sindicatos. En Connecticut, todas las declaraciones a favor de restringir el autoservicio provinieron de organizaciones laborales, como la AFL-CIO, el Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU) y la Unión de Trabajadores de Alimentos y Comercio (UFCW), el sindicato más grande de trabajadores de supermercados en EE.UU.

Un análisis de CalMatters sobre los patrocinadores y opositores de la ley en California reveló que la mayoría de los defensores del proyecto son sindicatos. Además, los medios suelen citar a representantes de la UFCW elogiando estas restricciones.

¿El autoservicio realmente aumenta el robo?

Aunque se argumenta que estas leyes buscan combatir el robo, los datos no son concluyentes. Un estudio citado frecuentemente señala que el robo en inventario es 16 veces más probable en tiendas con autoservicio que en aquellas con cajas tradicionales. Sin embargo, una encuesta de LendingTree reveló que el 27% de los usuarios de autoservicio admiten haber robado intencionalmente.

No obstante, expertos señalan que el problema no es inherente al sistema, sino a su implementación. La falta de supervisión adecuada y la ausencia de protocolos de seguridad podrían ser factores clave en el aumento de pérdidas.

Un debate con raíces profundas

La lucha contra el autoservicio no es nueva. En 2019, sindicatos en Oregón impulsaron una medida para limitar a dos el número de cajas automáticas por tienda. Aunque finalmente no prosperó, el movimiento ha ganado fuerza en los últimos años.

Mientras los defensores de estas leyes insisten en que protegen a los trabajadores y reducen el crimen, los críticos argumentan que son una forma encubierta de proteger empleos sindicalizados a costa de la innovación y la eficiencia. El debate sigue abierto, pero una cosa es clara: el futuro del autoservicio en EE.UU. dependerá de cómo equilibren estos intereses en conflicto.

Fuente: Reason