Un cartel que rechaza el desarrollo de energía solar a gran escala se alza cerca de un terreno donde se ha propuesto un proyecto en el condado de St. Clair, Michigan. El director médico del condado ha llegado a afirmar que estas instalaciones podrían suponer un riesgo para la salud de los residentes.

Kevin Heath, un agricultor de Michigan, albergaba la esperanza de instalar paneles solares en parte de su granja familiar, situada a unos 80 kilómetros de Detroit. Hace seis años, firmó un contrato de arrendamiento para un proyecto solar que le permitiría saldar deudas y mantener la explotación. Sin embargo, en 2023, su municipio aprobó una ordenanza que prohíbe este tipo de instalaciones en tierras agrícolas, tras la presión de algunos vecinos.

En su lucha por impulsar el proyecto, Heath se enfrentó a todo tipo de argumentos por parte de los detractores, entre ellos la supuesta peligrosidad de los campos solares para la salud. «Lo he oído, pero nunca he visto pruebas que lo respalden», declaró. «La cuestión de salud y seguridad es, sencillamente, un chiste».

Michigan es uno de los cuatro estados de EE.UU. —junto a Texas, Arizona y California— donde se espera un mayor crecimiento de la capacidad solar este año, según la Administración de Información Energética de EE.UU. Sin embargo, el avance de estos proyectos se ve obstaculizado por una creciente oposición basada en afirmaciones sin base científica.

«Las restricciones a la energía solar se multiplican en todo el país, a menudo impulsadas por desinformación o miedos infundados, incluyendo supuestos riesgos ambientales y para la seguridad humana», señala un artículo publicado en 2023 en la Brigham Young University Law Review.

Para generar electricidad, los parques solares captan la energía del sol. «Esto no es muy distinto a lo que hace un campo de maíz o de alfalfa», explica Troy Rule, profesor de Derecho en la Universidad Estatal de Arizona y autor del estudio. «De hecho, podría argumentarse que es incluso más respetuoso con el medio ambiente».

En Ohio, una junta estatal rechazó recientemente un proyecto solar a pesar de que su personal técnico había confirmado que cumplía todos los requisitos. Entre las razones, los opositores «atestiguaron sobre los posibles impactos en la salud de los residentes», según el organismo.

En Missouri, un proyecto de ley busca paralizar los proyectos solares comerciales hasta al menos 2027, mientras se desarrollan nuevas regulaciones. La cláusula de emergencia del texto alega que es «necesario para la preservación inmediata de la salud pública, el bienestar y la paz», a pesar de la falta de evidencia que respalde estas preocupaciones.

Fuente: ProPublica