El Gobierno del presidente Donald Trump ha presentado una polémica propuesta para repintar de blanco el exterior del Edificio Eisenhower, un emblemático edificio histórico del siglo XIX ubicado junto a la Casa Blanca. La iniciativa, que incluye también reformas en el parque Lafayette y la construcción de un salón de baile de 1.000 plazas, será evaluada este jueves por la Comisión Nacional de Planificación de la Capital (NCPC), un organismo federal clave.
Un proyecto controvertido con múltiples cambios
La propuesta forma parte de un plan más amplio del Gobierno republicano para «embellecer» Washington, que incluye la demolición de la Ala Este de la Casa Blanca para construir un salón de baile de gran capacidad. Además, el parque Lafayette, frente a la residencia presidencial, permanece cerrado por obras de renovación que incluyen la reparación de sus fuentes.
Según el programa de la reunión de la NCPC, el organismo comenzará a analizar el proyecto este jueves. La idea principal es aplicar una capa de pintura blanca sobre la fachada de granito gris del Edificio Eisenhower, un material que Trump ha criticado en el pasado, tachándolo de «un color realmente malo».
Argumentos del Gobierno y las críticas de los expertos
En abril, Josh Fisher, un alto funcionario de la Casa Blanca, justificó ante la Comisión de Bellas Artes —otro organismo federal que debe aprobar el proyecto— que la administración prefiere pintar todo el edificio porque su exterior está «manchado y en muy mal estado». Como alternativa, se planteó pintar la mayor parte de la estructura en blanco, dejando el granito en la base.
Sin embargo, los expertos consultados por el Gobierno no pudieron garantizar que una limpieza exterior mejoraría el estado del edificio. Esta postura ha generado una fuerte oposición entre preservacionistas, arquitectos e historiadores, que advierten de los riesgos de pintar el granito: la pintura podría atrapar humedad, deteriorar la piedra y no resolver los problemas que el Gobierno busca solucionar.
Falta de apoyo ciudadano y alternativas propuestas
Los comentarios públicos presentados ante la NCPC, disponibles en su página web, reflejan un rechazo abrumador al proyecto. Cientos de páginas de opiniones ciudadanas señalan que pintar el granito dañaría el material y no solucionaría los problemas, además de suponer un gasto innecesario para los contribuyentes. Muchos sugieren, en cambio, mejorar el paisajismo, la iluminación y otras medidas para embellecer el edificio sin alterar su estructura.
Esta semana, la Sociedad de Historiadores Arquitectónicos envió una carta a Will Scharf, asesor de la Casa Blanca y presidente de la NCPC, en la que argumentan que el proyecto «alterará de forma permanente y negativa» este importante patrimonio estadounidense y debería ser rechazado.
Recomendaciones de la comisión y próximos pasos
El personal de la NCPC ha elaborado un informe en el que recomienda a los comisionados apoyar la limpieza del edificio, pero pide más información para evaluar las propuestas de pintura. Además, solicita al Gobierno que detalle el tipo de pintura a utilizar y su aplicación exitosa en fachadas de granito en otros proyectos. También pide que se exploren alternativas, como la limpieza o la iluminación del edificio.
El Edificio Eisenhower, actualmente un Monumento Histórico Nacional e inscrito en el Registro Nacional de Lugares Históricos, podría enfrentarse a una demanda si el proyecto avanza. La polémica refleja el debate entre la modernización y la preservación del patrimonio arquitectónico en Estados Unidos.