La plataforma X (antes conocida como Twitter) ha anunciado un compromiso para acelerar la revisión de publicaciones denunciadas como discurso de odio en el Reino Unido. La medida, comunicada a través del regulador británico Ofcom, responde a las crecientes críticas sobre su gestión de contenidos tóxicos y su papel como refugio para mensajes de odio.
Según el organismo regulador, X se ha comprometido a reducir los tiempos de respuesta en la evaluación de denuncias, aunque no ha detallado plazos concretos ni los recursos que destinará a esta iniciativa. Ofcom, que supervisa el cumplimiento de la Ley de Seguridad en Línea en el país, ha destacado que esta acción forma parte de un esfuerzo más amplio para abordar la proliferación de contenido dañino en la plataforma.
La plataforma, propiedad de Elon Musk, ha sido objeto de controversia en los últimos años por su relajación de políticas contra el discurso de odio y la desinformación. Activistas y organizaciones de derechos humanos han denunciado un aumento de mensajes discriminatorios desde su adquisición en 2022, lo que ha llevado a advertencias por parte de reguladores y anunciantes.
Ofcom subrayó que, aunque el compromiso de X es un paso en la dirección correcta, la plataforma aún debe demostrar una mejora tangible en la moderación de contenidos. «Esperamos que estas medidas se traduzcan en una reducción efectiva de los discursos de odio y en una mayor transparencia», declaró un portavoz del regulador.
La presión sobre X no se limita al Reino Unido. En otros países, como Estados Unidos y Alemania, la plataforma enfrenta investigaciones por su manejo de contenidos ilegales y su impacto en la polarización social. Mientras tanto, la empresa ha argumentado que su enfoque prioriza la «libertad de expresión», aunque esto ha generado escepticismo entre expertos y autoridades.