El estado de Arizona está experimentando la mayor reducción de beneficiarios del programa de asistencia alimentaria SNAP (Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria) en Estados Unidos, tras la aplicación de los nuevos requisitos laborales impulsados por la reforma presupuestaria de Donald Trump.

Según datos de NBC News, desde que en julio de 2023 se aprobó la ley que recorta casi 187 millones de dólares del presupuesto de SNAP en una década, 3,5 millones de personas han perdido sus ayudas en todo el país. La normativa exige que los adultos en edad laboral (18 a 64 años) sin dependientes demuestren 80 horas de trabajo mensuales o 20 horas semanales para mantener el beneficio.

Arizona ha acelerado la implementación de estos cambios, incrementando los requisitos de documentación y reforzando los procesos de revisión. Los resultados son contundentes: en marzo de 2024, el número de beneficiarios en el estado se redujo un 50% respecto al año anterior, la mayor caída registrada en el país. Esta cifra incluye a 200.000 niños, según datos oficiales.

Sin embargo, el proceso ha dejado fuera a muchos que, en teoría, deberían seguir recibiendo la ayuda. Tiffany Hudson, madre soltera de dos hijos pequeños, es un ejemplo. Tras meses de intercambio de documentación con la administración, Hudson acudió personalmente a la oficina del Departamento de Seguridad Económica de Arizona. Aunque ella está exenta de los nuevos requisitos laborales, llevaba tres meses sin recibir los 600 dólares mensuales de SNAP.

«Ha sido muy difícil. Vamos a bancos de alimentos todas las semanas», declaró Hudson a NBC News. «Comemos menos y recurrimos más a comida congelada». Tras horas de espera, le informaron que debía presentar más documentos, incluyendo una declaración jurada de su padre que acreditara que un regalo de cumpleaños recibido por Zelle no era un pago recurrente.

El aumento de requisitos ha generado una sobrecarga en los empleados del departamento, que ya sufrieron un recorte de 400 puestos de trabajo en julio de 2023. La reforma de Trump obliga a los estados a mantener una tasa de error en los pagos inferior al 6,6%, o asumir parte de los costes de SNAP. Arizona registró una tasa del 8,8% en 2024 y se proyecta que alcance el 10% en 2025, lo que podría suponer un gasto adicional de hasta 208 millones de dólares para el estado.

Mientras tanto, los afectados por los recortes recurren a la solidaridad ciudadana para sobrevivir. El Banco de Alimentos de St. Mary’s, el más grande de Arizona, ha registrado un aumento del 12% en la demanda en todo el estado. Su director, Milton Liu, advirtió que en algunas zonas rurales la demanda ha crecido hasta un 25% en el último año y anticipó que la tendencia continuará al alza.