Un juez federal de Nueva York ha dictaminado que los alegatos históricos sobre el origen del Estado de Israel en una demanda contra la City University of New York (CUNY) carecen de relevancia jurídica y deben ser eliminados del caso.
En su sentencia emitida el 9 de enero de 2026, la jueza Jeannette Vargas, del Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Sur de Nueva York, resolvió a favor de la defensa en el caso Goldstein v. CUNY. La demanda había sido presentada por el profesor Avraham Goldstein, un ciudadano israelí, judío ortodoxo y sionista que trabaja como profesor adjunto en el Borough of Manhattan Community College.
Goldstein alegaba haber sufrido discriminación y represalias tras denunciar un programa universitario titulado «Serie de Solidaridad con Palestina». En su escrito, el demandante incluía una serie de párrafos (del 34 al 46) que detallaban la historia de Israel desde la antigüedad, incluyendo eventos bíblicos, la ocupación romana y la creación del Estado moderno. Sin embargo, la defensa, representada por Nadia A. Saleh, solicitó la eliminación de estos pasajes por considerarlos irrelevantes, redundantes y potencialmente perjudiciales.
¿Por qué el juez desestimó los alegatos históricos?
La jueza Vargas acogió el argumento de la defensa y aplicó la Regla 12(f) del Código Federal de Procedimiento Civil, que permite eliminar del proceso cualquier alegato que sea inmaterial, impertinente, redundante o escandaloso. Según la resolución, los párrafos eliminados no tenían relación con las acusaciones centrales del caso: discriminación por religión o nacionalidad, y represalias por denunciar un programa universitario.
En su argumentación, el tribunal destacó que:
- Los hechos históricos, como los eventos ocurridos en el año 136 d.C., no aportaban pruebas relevantes para determinar si Goldstein sufrió discriminación.
- Exigir a la defensa que admitiera o negara alegatos sobre eventos ocurridos hace miles de años no tenía sentido jurídico.
- Algunos de estos párrafos incluían afirmaciones controvertidas sobre la creación de los Estados de Israel y Palestina, lo que podría generar un perjuicio innecesario para la defensa.
Las acusaciones centrales del caso
Goldstein denunciaba que la CUNY había incumplido la Ley de Derechos Civiles de 1964 (Title VII), así como leyes estatales y locales de derechos humanos, al no protegerlo de la discriminación por su origen nacional (israelí) y su religión (judaísmo ortodoxo). Además, alegaba violaciones a sus derechos constitucionales por debido proceso y protección igualitaria (42 U.S.C. § 1983).
La defensa, sin embargo, argumentó que los alegatos históricos no solo eran irrelevantes, sino que podrían desviar la atención del caso principal y confundir al jurado. La jueza Vargas estuvo de acuerdo y ordenó la eliminación de los párrafos 34 a 46.
«Los alegatos sobre la historia de Israel, incluso aquellos que se remontan a miles de años atrás, no tienen relación con determinar si el demandante fue objeto de discriminación o represalias en el ámbito laboral», escribió la jueza en su resolución.
Reacciones y posibles consecuencias
Aunque la sentencia no resuelve el fondo del caso, establece un precedente importante sobre los límites de los alegatos en demandas por discriminación. Expertos en derecho laboral señalan que este fallo podría influir en futuros casos donde los demandantes intenten incluir narrativas históricas extensas para respaldar sus reclamaciones.
Por ahora, el caso continuará con las acusaciones originales de Goldstein, centradas en presuntas represalias y discriminación por parte de la universidad. La defensa deberá responder ahora a los cargos específicos relacionados con el programa «Serie de Solidaridad con Palestina» y su impacto en el profesor israelí.