El estudio Build A Rocket Boy (BARB), responsable del desastre crítico de MindsEye el año pasado, ha anunciado una nueva ronda de despidos que afecta a empleados senior y otros miembros del equipo. Este recorte de personal se produce tras el lanzamiento del polémico DLC de colaboración con Hitman, que finalmente vio la luz sin el icónico Agent 47.
El DLC *Blacklisted*: un proyecto malogrado
Originalmente concebido como un crossover entre MindsEye y Hitman, el DLC fue renombrado como Blacklisted y lanzado antes de lo previsto. En lugar de controlar a Agent 47, los jugadores asumían el rol de Julia Black, una agente que llega a Redrock City para eliminar dos objetivos clave.
El diseño inicial del DLC, incluyendo la presentación de los objetivos y las descripciones proporcionadas por lo que parecía ser Diana Burnwood (voz de Agent 47 en la saga), dejaba claro que el proyecto había sido planeado como un verdadero crossover. Sin embargo, IO Interactive, desarrolladora de Hitman, confirmó meses antes que la colaboración había terminado, lo que explicaría los cambios realizados en el producto final.
Reacciones y consecuencias
El DLC, lejos de generar interés, se convirtió en un fenómeno de memes y críticas, lo que ha llevado a BARB a realizar despidos masivos. Según declaraciones de James Tyler, diseñador senior del estudio, él fue uno de los afectados por los recortes, junto a otros empleados no identificados, según reportó Kotaku.
Este no es el primer despido en BARB. El estudio ha enfrentado una serie de problemas desde el lanzamiento de MindsEye, que fue criticado por su marketing excesivo y su ambición desmedida. El CEO del estudio, Tomasz Gollob, atribuyó el fracaso a "sabotajes internos y externos", evitando reconocer los errores propios del desarrollo del juego.
"Culpar a factores externos sin asumir responsabilidades propias solo perpetúa los mismos errores en futuros proyectos", señala el análisis de la situación.
¿Qué depara el futuro para BARB?
Tras el fracaso de MindsEye y el DLC de Hitman, el futuro de BARB sigue siendo incierto. Aunque el estudio ha prometido nuevos proyectos, la falta de transparencia y la recurrente culpa externa generan dudas sobre su capacidad para recuperarse. Los jugadores esperan que, si finalmente lanzan algo nuevo, no repitan los mismos errores del pasado.