La NASA acaba de completar con éxito una misión histórica alrededor de la Luna, pero la administración Trump ha presentado un nuevo presupuesto para 2027 que amenaza con paralizar gran parte de sus actividades científicas. El Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca (OMB) propuso reducir un 47% el presupuesto de ciencia de la NASA, lo que supondría un recorte global del 23% en su financiación.

Esta no es la primera vez que la administración Trump intenta asfixiar económicamente a la agencia espacial. En 2026, una propuesta similar fue rechazada por el Congreso, y ahora, con un recorte aún más drástico, los legisladores ya advierten de que la iniciativa está condenada al fracaso.

La Sociedad Planetaria, fundada por el astrónomo Carl Sagan y dirigida actualmente por el divulgador científico Bill Nye, ha relanzado su campaña "Salvar la ciencia de la NASA" para frenar estos recortes. Según la organización, la propuesta eliminaría 53 misiones científicas, destruiría miles de empleos, malgastaría miles de millones en inversiones públicas y rompería alianzas internacionales clave.

«Esto sería un evento de extinción para la ciencia espacial», declaró la Sociedad Planetaria, en una declaración que recuerda a su postura ante el anterior presupuesto de Trump. En un comunicado, la organización detalló que 84 misiones de la NASA podrían ser canceladas, incluyendo proyectos para explorar Plutón, Júpiter, las nubes de Venus y futuros rovers en Marte.

Sin embargo, el panorama político parece estar en contra de estos recortes. El jueves, el subcomité de Comercio, Justicia y Ciencia del Congreso, liderado por republicanos, avanzó su propia propuesta presupuestaria de 24.400 millones de dólares para la NASA, un recorte mínimo frente a los 24.800 millones del año anterior. Aunque incluso esta alternativa reduciría el presupuesto de ciencia de la NASA de 7.300 a 6.000 millones, los legisladores insisten en que la agencia necesita más recursos para mantener su liderazgo en exploración espacial.

Durante una audiencia en el Senado la semana pasada, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, defendió los recortes propuestos por Trump, argumentando que la agencia podría ser más eficiente. Sin embargo, los senadores no mostraron ningún apoyo a esta postura. «Sin ciencia espacial, no hay exploración espacial», declaró el senador Chris Van Hollen (D-MD) a Isaacman, según recoge The Guardian. «Sin ciencia espacial, no hay nuevos descubrimientos planetarios. Sin ciencia espacial, no hay NASA».

La situación recuerda inevitablemente a los enfrentamientos de 2026, cuando el Congreso rechazó en bloque las propuestas de recorte de Trump. Bill Nye, director de la Sociedad Planetaria, calificó el nuevo presupuesto de «ineficiente y una pérdida de tiempo», asegurando que «está muerto al llegar».

Mientras tanto, la comunidad científica y los legisladores siguen unidos en su rechazo a estos recortes, que pondrían en riesgo el futuro de la exploración espacial y la posición de Estados Unidos como líder mundial en ciencia y tecnología.

Fuente: Futurism