Un comprador de Nueva York ha presentado una demanda contra un concesionario Jeep en el Bronx por presuntas prácticas fraudulentas al venderle un SUV como nuevo cuando, en realidad, ya había recorrido más de 6.200 kilómetros. Louis Huertas pagó 49.000 dólares por un Jeep Grand Cherokee L 2025 que, según el concesionario, solo tenía 13 km, pero que, según la demanda, superaba ampliamente esa cifra.
Un trato que se volvió en su contra
Huertas, que entregó su antiguo Grand Cherokee a cambio de una valoración superior al mercado, asegura que el concesionario Riverdale Chrysler Dodge Jeep Ram le ofreció 20% más de lo que valía su vehículo y asumió el pago de su préstamo pendiente de 25.116 dólares, a condición de que comprara el nuevo modelo por 49.000 dólares. Tras firmar los documentos en persona y recoger el SUV el mismo día, nunca recibió copias de los papeles firmados.
Falsificación de kilometraje y cargos ocultos
Poco después, GM Financial Services contactó a Huertas para informarle que el concesionario había certificado falsamente el vehículo como nuevo, cuando el odómetro marcaba más de 6.200 km. Además, el contrato definitivo que recibió incluía un precio en efectivo de 51.400 dólares (2.400 más de lo acordado), un contrato de servicio por 3.882 dólares y un paquete de neumáticos y llantas por 1.000 dólares que, según él, nunca autorizó.
Firma electrónica falsificada
La demanda también alega que la firma electrónica en el contrato final fue falsificada digitalmente. Huertas sostiene que solo firmó electrónicamente un documento relacionado con la solicitud de crédito, según informa Auto News.
Prácticas fraudulentas generalizadas
El demandante no solo acusa al concesionario de engañarle a él, sino que afirma que estas prácticas son habituales. La demanda señala que el establecimiento "rutinariamente falsifica las firmas de los clientes mediante plataformas digitales para ocultar el verdadero coste del préstamo" y que "oculta el precio real de los vehículos añadiendo productos no deseados y no declarados".
Como co-demandado figura GM Financial Services, entidad que adquirió el contrato de venta.
Demanda por fraude y violación de leyes de protección al consumidor
Huertas reclama daños y perjuicios compensatorios y punitivos por fraude, así como por presuntas violaciones de la Ley de Veracidad en los Préstamos (Truth in Lending Act), la Ley del Odómetro y las leyes de protección al consumidor y de vehículos de Nueva York.