En un contexto de creciente polarización política en Estados Unidos, dos miembros del Congreso, el demócrata Josh Gottheimer y el republicano Mike Lawler, han presentado una resolución bipartidista para condenar lo que consideran un aumento de la retórica antisemita y de odio en internet. La iniciativa menciona específicamente a dos figuras mediáticas: el streamer Hasan Piker y la comentarista política Candace Owens.

La resolución, aunque no tiene efectos legales vinculantes, envía un mensaje político claro. En ella se acusa a ambos de difundir discursos de odio, aunque sus posturas y trayectorias difieren radicalmente. Mientras Piker es criticado por su oposición a Israel y sus declaraciones controvertidas sobre el conflicto en Oriente Medio, Owens es señalada por promover teorías conspirativas antisemitas.

Las acusaciones contra Hasan Piker

El texto de la resolución recoge varias declaraciones de Piker que, según sus autores, constituyen retórica antisemita o de apoyo a grupos considerados terroristas. Entre los puntos destacados se incluyen:

  • Apoyo a Hamás: Se menciona que Piker ha expresado en múltiples ocasiones su respaldo a Hamás, grupo designado como organización terrorista por Estados Unidos, y ha afirmado que «Hamás es mil veces mejor que Israel».
  • Declaraciones controvertidas: En 2019, durante una transmisión en Twitch, Piker declaró que «Estados Unidos merecía el 11-S». También ha sido acusado de referirse a judíos ortodoxos como «endogámicos».
  • Minimización de la violencia: En octubre de 2023, tras los ataques de Hamás contra Israel, Piker restó importancia a las denuncias de violencia sexual cometida por el grupo, afirmando: «Da igual si hubo violaciones el 7 de octubre, eso no cambia mi postura».

Las teorías conspirativas de Candace Owens

La resolución también critica duramente a Candace Owens, destacando sus declaraciones que, según los firmantes, promueven el antisemitismo. Entre los ejemplos citados se encuentran:

  • Control de EE.UU. por Israel: Owens ha difundido la teoría conspirativa de que Israel controla el gobierno estadounidense, llegando a afirmar en 2026 que el país está dirigido por «satanistas pedófilos que trabajan para Israel».
  • Negacionismo del Holocausto: En 2024, Owens tachó los experimentos médicos de Josef Mengele como «propaganda absurda», cuestionando la veracidad de los crímenes del Holocausto.
  • Tropes antisemitas: En un podcast en 2025, repitió la falsa acusación medieval de que los judíos asesinan niños cristianos en rituales, un trope conocido como «libelo de sangre».
  • Distorsión histórica: En 2025, Owens invitó a un negacionista que afirmó que Hollywood «creó el relato del Holocausto».

¿Por qué se equiparan posturas tan distintas?

El aspecto más controvertido de la resolución es la equiparación entre las declaraciones de Piker y las de Owens, a pesar de que sus posturas políticas y sus motivaciones son radicalmente diferentes. Mientras Piker, conocido por su activismo de izquierda, critica la política israelí y el trato a los palestinos —una postura compartida por sectores de la izquierda estadounidense—, Owens es una figura conocida por promover teorías conspirativas antisemitas y negacionismo histórico.

Los críticos señalan que la resolución busca más bien enviar un mensaje político que abordar de manera seria el problema del antisemitismo. La iniciativa refleja las tensiones actuales en Estados Unidos, donde el discurso en redes sociales y la libertad de expresión son temas de intenso debate.

«Esta resolución no cambia la realidad, pero envía una señal clara sobre qué tipo de discursos se consideran aceptables en el Congreso», declaró un analista político.

Fuente: Aftermath