Dos clientes de Nintendo en California y Washington han interpuesto una demanda colectiva contra la compañía con el objetivo de recuperar el dinero de los aranceles que, según alegan, Nintendo trasladó a los consumidores mediante precios más altos. Gregory Hoffert y Prashant Sharan presentaron la demanda el pasado martes en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Oeste de Washington.
Los demandantes exigen que el tribunal obligue a Nintendo a distribuir entre los usuarios el dinero que la compañía podría recibir del gobierno federal a través del nuevo portal de reembolsos de aranceles. En marzo, Nintendo demandó al gobierno de EE.UU. tras la decisión del Tribunal Supremo que declaró inconstitucionales los aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump en 2017. La compañía fue una de las miles que presentaron reclamaciones antes de que la Aduana y Protección Fronteriza (CBP) anunciara la creación de un sistema simplificado para gestionar las devoluciones.
Algunas empresas, como FedEx y UPS, han confirmado que devolverán los reembolsos a sus clientes. Sin embargo, Nintendo aún no ha aclarado qué hará con el dinero recuperado. Los demandantes solicitan al tribunal que determine el destino de estos fondos. Otras compañías, como Costco, también enfrentan demandas similares por parte de sus clientes.
Argumentos de la demanda
Los abogados de los demandantes sostienen que Nintendo no sufrió un perjuicio económico real por los aranceles, ya que trasladó esos costes a los consumidores mediante el aumento de precios. Los aranceles se impusieron justo antes del lanzamiento de las preórdenes de la consola Nintendo Switch 2. Aunque el lanzamiento se retrasó, el precio de la consola se mantuvo estable, pero Nintendo incrementó los costes de ciertos accesorios y de las versiones originales de la Switch y la Switch 2.
«Nintendo busca recuperar del gobierno unos aranceles cuyos costes económicos fueron asumidos, total o parcialmente, por los demandantes y los miembros de la clase», argumentan los abogados en la demanda.
Durante el período de aplicación de los aranceles, Nintendo registró unos resultados financieros «fuertes e incluso en mejora» en algunos trimestres, según los documentos presentados. En mayo, el presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, aseguró que las previsiones de ventas no se verían afectadas por los aranceles ni por problemas de producción, con una meta de 15 millones de unidades vendidas en el año fiscal. Hasta febrero, la compañía ya había vendido casi 18 millones de consolas Nintendo Switch 2. Sin embargo, Furukawa reconoció en el informe financiero que los aranceles tuvieron un «impacto negativo de varios cientos de miles de millones de yenes en los beneficios».
Próximos pasos
Como demanda colectiva, el caso deberá ser aprobado por un juez antes de avanzar. Los abogados de los demandantes estiman que la clase podría incluir a cientos de miles o incluso millones de usuarios afectados.