Washington, D.C. — Mientras el país enfrenta desafíos urgentes como la guerra con Irán, una economía en dificultades y una agenda legislativa saturada, dos diputados estadounidenses han decidido centrar su atención en un proyecto de resolución para condenar a dos influencers por difundir, según ellos, discursos de odio.

El diputado demócrata Josh Gottheimer y el republicano Mike Lawler presentaron el miércoles una resolución que apunta directamente a figuras como Hasan Piker y Candace Owens. El texto acusa a estos creadores de contenido de promover «el aumento del antisemitismo y la retórica cargada de odio» en sus plataformas digitales, e insta a las redes sociales y a los líderes públicos a tomar medidas más contundentes contra este tipo de mensajes.

En un comunicado, Lawler afirmó que Piker «ha aplaudido abiertamente el terrorismo de Hamás, minimizado las masacres y violaciones masivas del 7 de octubre y deshumanizado a los judíos ortodoxos tachándolos de ‘endogámicos’». El diputado republicano reconoció que extrajo estas declaraciones de contexto, pero insistió en que ambos influencers tienen «la responsabilidad de combatir el odio en lugar de amplificarlo».

Por su parte, Gottheimer declaró: «Sé que alzar la voz no es fácil, pero nuestros electores no nos eligieron para tomar siempre el camino más sencillo. Eso es lo que define el liderazgo con principios».

Piker, conocido por su activismo pro-palestino y su gran audiencia en Twitch, ha sido criticado por grupos proisraelíes como AIPAC y organizaciones centristas como Third Way por supuestos mensajes antisemitas en su discurso anti-sionista. Aunque el influencer ha condenado en repetidas ocasiones los ataques contra el judaísmo y el pueblo judío, sus detractores señalan declaraciones controvertidas.

En el caso de Candace Owens, conocida por su postura crítica hacia Israel, ha sido acusada de difundir retórica abiertamente antisemita, como su afirmación de que «los judíos controlan los medios de comunicación».

Sin embargo, críticos de la resolución argumentan que, en un contexto de prioridades legislativas más apremiantes, este tipo de iniciativas simbólicas carecen de impacto real. «Condenar a dos influencers no resolverá el antisemitismo ni abordará los problemas urgentes que enfrenta el país», señalaron analistas políticos.

La resolución, que no tiene carácter vinculante, difícilmente logrará disuadir el discurso de odio, según expertos. Mientras tanto, el Congreso sigue dividido en temas clave como la política exterior, la inflación y la seguridad nacional, dejando en duda la relevancia de este debate en medio del caos político.