El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a cambiar de opinión sobre su polémico plan militar en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas comerciales más importantes del mundo. Tras cancelar el 'Proyecto Libertad' el pasado martes, solo dos días después de su anuncio, el mandatario estadounidense ha decidido reactivarlo tras una semana de intensas negociaciones con Arabia Saudí y Kuwait.

La iniciativa, que buscaba proteger el tráfico de buques comerciales en la zona mediante escoltas militares, se suspendió inicialmente debido a las objeciones de los países del Golfo. Según informaron fuentes consultadas por The Wall Street Journal, Riad y Kuwait temían posibles represalias de Irán, que podría atacar sus territorios si colaboraban con la operación estadounidense.

La tensión escaló hasta convertirse en la mayor disputa en las relaciones militares entre EE.UU. y Arabia Saudí en años, según calificó el diario estadounidense. La situación se agravó aún más cuando altos cargos del gobierno de Trump, como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio, alabaron públicamente el proyecto horas antes de que Trump lo cancelara.

«Como regalo directo de Estados Unidos al mundo, hemos establecido una poderosa cúpula roja, blanca y azul sobre el estrecho», declaró Hegseth en una rueda de prensa. «Destructores estadounidenses están en posición, respaldados por cientos de cazas, helicópteros, drones y aviones de vigilancia, proporcionando cobertura 24 horas para los buques comerciales».

Finalmente, tras días de conversaciones, Arabia Saudí y Kuwait levantaron las restricciones aéreas que impedían el uso de sus bases y espacio aéreo por parte de EE.UU. Este cambio de postura permitirá que el 'Proyecto Libertad' se ponga en marcha, con el objetivo de proteger a los barcos mercantes de posibles ataques con drones o misiles iraníes.

Aunque la operación ya está en marcha, el escenario sigue siendo de alta tensión. El Estrecho de Ormuz, por el que transita alrededor del 20% del petróleo mundial, sigue siendo un punto crítico en el conflicto entre Washington y Teherán, que ha intensificado sus amenazas en las últimas semanas.