El FBI ha iniciado una investigación sobre la filtración de información a la periodista Sarah Fitzpatrick, de The Atlantic, quien publicó un reportaje sobre el consumo excesivo de alcohol y las ausencias inexplicables de Kash Patel, exasesor de la Casa Blanca.

Según dos fuentes consultadas por MS NOW, la investigación se centra en determinar si Fitzpatrick recibió información confidencial de manera ilegal. Sin embargo, a diferencia de las típicas investigaciones por filtraciones, este caso no surge de la difusión de datos clasificados, sino de la posible filtración de información a un periodista.

«Sabían que no debían hacerlo, pero si no actúan, podrían perder sus empleos. Están entre la espada y la pared», declaró una de las fuentes.

Tras la publicación del artículo, Patel interpuso una demanda por 250 millones de dólares contra The Atlantic, alegando que el reportaje contenía «alegaciones falsas y fabricadas» con el objetivo de «destruir su reputación y obligarle a abandonar su cargo».

Ante estas acusaciones, el portavoz del FBI, Ben Williamson, negó la existencia de la investigación: «Es completamente falso. No existe ninguna investigación de este tipo, y la periodista mencionada no está siendo investigada», declaró a MS NOW.

«Cada vez que se publican afirmaciones falsas basadas en fuentes anónimas y se denuncian, los medios se hacen pasar por víctimas pidiendo investigaciones que no existen», añadió Williamson.

Por su parte, el director de The Atlantic, Jeffrey Goldberg, emitió un comunicado: «Haremos más declaraciones cuando tengamos más información. Si esto es cierto, sería un ataque escandaloso, ilegal y peligroso contra la libertad de prensa y la Primera Enmienda. Defenderemos a Sarah y a todos nuestros periodistas que son víctimas de acoso gubernamental por buscar la verdad».

El caso sigue en desarrollo.