Un informe reciente del monitor federal del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) ha revelado que, durante los últimos tres años, la agencia policial no cumplió con una orden judicial básica: revisar las detenciones realizadas por una de sus unidades más polémicas. Se trata del Equipo de Respuesta Comunitaria (CRT, por sus siglas en inglés), creado para abordar delitos menores como motos sin licencia o vehículos todo terreno, pero que ha sido señalado por tácticas agresivas, persecuciones a alta velocidad y falta de transparencia.

Según los datos del monitor federal, más de 2.000 detenciones llevadas a cabo por agentes del CRT no fueron supervisadas para garantizar su legalidad, a pesar de que una sentencia judicial de 2013 exigía este control. La omisión afecta directamente a la unidad, que ya enfrentaba críticas por su historial de prácticas inconstitucionales y discriminatorias, especialmente contra residentes negros e hispanos.

Un patrón de incumplimiento en el NYPD

La falta de revisiones no es un caso aislado. El monitor federal ha documentado que, en general, el NYPD ha fallado repetidamente en cumplir con las obligaciones impuestas por la corte en 2013. Por ejemplo, muchos agentes no documentan adecuadamente las detenciones, lo que dificulta evaluar su legalidad. Para unidades como el CRT, con un historial de quejas por abusos, esta supervisión es aún más crítica.

Un análisis de ProPublica el año pasado reveló que más del 50% de los agentes del CRT habían sido sancionados al menos una vez por mala conducta durante sus carreras, una cifra significativamente superior a la media del resto del cuerpo policial. Además, solo el 59% de las detenciones, registros y cacheos realizados por este equipo en 2023 fueron considerados legales, según el monitor federal. Casi la totalidad de las víctimas eran personas negras o hispanas.

Reacciones y consecuencias

El monitor federal, Mylan Denerstein, criticó duramente al NYPD por esta negligencia. En una carta dirigida al tribunal, advirtió que la falta de auditorías significa que las detenciones inconstitucionales pasaron desapercibidas. «Esto es inaceptable. La ciudad debe hacer más y evitar que esto vuelva a ocurrir», declaró Denerstein en un comunicado.

Por su parte, el NYPD reconoció los fallos y aseguró que ya está tomando medidas correctivas. «Bajo el mando de la comisionada Jessica Tisch, el NYPD ha implementado...», indicó la institución en un comunicado a ProPublica. Sin embargo, los detalles sobre las acciones concretas aún no han sido desvelados públicamente.

El contexto político detrás del CRT

La expansión del CRT se produjo durante el mandato del entonces alcalde Eric Adams, quien apoyó públicamente a la unidad. Su creación respondía a la necesidad de combatir delitos menores, pero su enfoque agresivo generó controversia. Activistas y algunos oficiales del propio NYPD han denunciado que sus métodos, como persecuciones a alta velocidad, ponen en riesgo a civiles inocentes.

La situación actual subraya los desafíos del NYPD para reformar sus prácticas, especialmente en unidades con historiales problemáticos. Mientras el monitor federal insiste en la necesidad de una supervisión rigurosa, las comunidades afectadas exigen mayor transparencia y rendición de cuentas.

Fuente: ProPublica