Un estudio pionero vincula el pensamiento de suma cero con las divisiones políticas en EE.UU.

Un estudio reciente publicado en la prestigiosa American Economic Review podría ser uno de los trabajos más relevantes en ciencias sociales de los últimos años, aunque la mayoría de los no expertos lo desconozcan. Bajo el título "Zero-Sum Thinking and the Roots of US Political Differences" («El pensamiento de suma cero y las raíces de las diferencias políticas en EE.UU.»), los economistas Sahil Chinoy, Nathan Nunn, Sandra Sequeira y Stefanie Stantcheva analizan cómo esta mentalidad influye en las preferencias políticas, las políticas públicas y las percepciones históricas de la sociedad estadounidense.

¿Qué es el pensamiento de suma cero?

El pensamiento de suma cero se define como la creencia de que los avances de un individuo o grupo social se producen a costa de otros. Según el estudio, esta mentalidad está estrechamente relacionada con posturas políticas más intervencionistas en áreas como:

  • Apoyo a políticas de redistribución de la riqueza.
  • Favor hacia la acción afirmativa basada en raza o género.
  • Restricciones más estrictas en políticas de inmigración.

Los investigadores recopilaron datos de una encuesta realizada a 20.400 residentes en EE.UU., combinando información sobre sus preferencias políticas, opiniones sobre políticas públicas y antecedentes familiares de hasta cuatro generaciones. Los resultados revelan que el pensamiento de suma cero no solo es común, sino que también actúa como un predictor clave de actitudes políticas en temas sensibles.

Las raíces históricas de esta mentalidad

El estudio identifica varios factores que influyen en la adopción de esta mentalidad, muchos de ellos vinculados a experiencias históricas:

  • Movilidad social ascendente: Las personas que experimentaron movilidad intergeneracional (ascenso económico respecto a sus padres) tienden a mostrar menos pensamiento de suma cero.
  • Inmigración: Quienes tienen padres o abuelos inmigrantes, o viven en zonas con alta presencia de inmigrantes, también presentan menos esta mentalidad.
  • Esclavitud y trabajo forzado: Por el contrario, quienes tienen antepasados que sufrieron esclavitud o vivieron en regiones donde esta fue prevalente muestran una mayor tendencia al pensamiento de suma cero. Este efecto es especialmente notable en la comunidad afroamericana debido a la segregación y discriminación histórica, pero también se observa en otros grupos, como judíos cuyos familiares fueron víctimas del Holocausto.

Los autores destacan que estas correlaciones no son casuales: la exposición a contextos de opresión o desigualdad prolongada parece reforzar la percepción de que los recursos son limitados y que el progreso de un grupo implica necesariamente el retroceso de otro.

Implicaciones políticas y sociales

El estudio sugiere que el pensamiento de suma cero trasciende las líneas partidistas, aunque es ligeramente más prevalente entre los votantes republicanos que entre los demócratas. Sin embargo, su impacto en las políticas públicas es significativo:

«Las actitudes políticas basadas en la suma cero son fuertes predictores de posturas sobre redistribución, acción afirmativa e inmigración, independientemente del espectro político», señalan los investigadores.

En el debate actual sobre inmigración, por ejemplo, el estudio cuestiona argumentos comunes entre sectores conservadores que abogan por restricciones migratorias basadas en la idea de que la llegada de nuevos inmigrantes podría perjudicar a la población local. Según los datos, quienes más apoyan estas restricciones suelen ser aquellos con una mentalidad de suma cero más arraigada, independientemente de su nivel de ingresos o educación.

¿Puede cambiar esta mentalidad?

Los autores señalan que experiencias como la movilidad social o la convivencia con comunidades diversas pueden reducir la adopción de este tipo de pensamiento. Sin embargo, advierten que factores históricos como la esclavitud o la discriminación sistemática dejan huellas profundas que persisten incluso en generaciones posteriores.

Este trabajo no solo arroja luz sobre las raíces de las divisiones políticas en EE.UU., sino que también subraya la importancia de entender cómo las experiencias históricas moldean las percepciones actuales. En un contexto global marcado por el auge de discursos nacionalistas y polarización, el estudio ofrece una base empírica para analizar cómo ciertas mentalidades pueden perpetuar conflictos sociales y políticos.

Fuente: Reason