Burgum reconoce ignorar los detalles de Freedom250
En una audiencia ante el Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, el secretario del Interior de EE.UU., Doug Burgum, admitió no conocer quién ordenó la creación de Freedom250, un fondo opaco vinculado a los planes de Donald Trump para conmemorar el 250º aniversario de la independencia del país. Este grupo, establecido en diciembre bajo la National Park Foundation —una entidad sin ánimo de lucro aliada del Servicio de Parques Nacionales—, ha sido criticado por desviar fondos destinados originalmente a America250, la organización sin fines de lucro creada por el Congreso para organizar los actos del semiquincentenario.
Falta de transparencia y posibles irregularidades
Durante el interrogatorio, el representante demócrata Jared Huffman preguntó a Burgum quién había tomado la decisión de crear Freedom250, a lo que el secretario respondió:
«No estoy al tanto de quién tomó la decisión final».Huffman acusó al Gobierno de Trump de eludir el control del Congreso y de violar la ley al redirigir fondos públicos hacia este proyecto, que no está obligado a rendir cuentas de manera bipartidista ni a informar sobre el uso de los recursos.
Eventos controvertidos y financiación opaca
Freedom250 ha asumido la organización de actos de alto perfil asociados al aniversario, como:
- Un festival de oración de un día en el National Mall, que las autoridades vinculan a «valores cristianos».
- Un combate de artes marciales mixtas (MMA) en la Casa Blanca, programado para el cumpleaños de Trump.
- Una carrera de IndyCar alrededor del Mall en agosto.
Además, el Gobierno está canalizando fondos públicos hacia Freedom250, mientras que tanto el grupo como el Departamento del Interior se niegan a detallar sus finanzas. Trump ha instado a empresas a contribuir a este fondo, muchas de las cuales buscan su apoyo para prioridades regulatorias o fiscales.
Un fondo de 10.000 millones de dólares bajo sospecha
Burgum defendió ante el Congreso un presupuesto que incluye recortes en la mayoría de las áreas de su departamento, pero solicitó 10.000 millones de dólares para un fondo general destinado a la «embellecimiento» de terrenos federales en Washington, vinculado al aniversario. Los demócratas, sin embargo, lo calificaron de «fondo de maniobras» que podría usarse para financiar los «proyectos de vanidad» del presidente, como:
- Un arco de 76 metros junto al río Potomac.
- Una ampliación de la Casa Blanca con un salón de baile de 1.000 millones de dólares, tras la demolición del Ala Este.
Aunque el Gobierno insiste en que estos fondos no cubrirán dichos proyectos, los legisladores cuestionan la falta de claridad en su asignación y destino final.
Críticas por elusión del Congreso
La opacidad en torno a Freedom250 y el uso de fondos públicos refuerza las acusaciones de que la administración Trump está ignorando el control legislativo, en un momento en que el país celebra su tradición de gobierno dividido y la Constitución, que otorga al Congreso la autoridad sobre el gasto federal. Los demócratas exigen mayor transparencia y han amenazado con investigar posibles irregularidades en la gestión de estos recursos.