Los coches eléctricos de uso familiar ya no son rivales para los vehículos policiales en términos de aceleración. Un reciente drag race en Colorado lo ha dejado claro: un Tesla Model Y Performance ha dejado atrás a un Ford Police Interceptor Utility, un SUV policial basado en el Explorer y equipado con un motor V6 biturbo de 400 CV.
Un Tesla Model Y arrasa en la pista
En la prueba, el Tesla completó el cuarto de milla en 12,9 segundos, alcanzando una velocidad de 111,96 mph. Por su parte, el Ford, con un peso cercano a las 5.000 libras y equipado con sistemas de refrigeración reforzados y tracción integral, logró un tiempo de 15,7 segundos a 88,57 mph.
La diferencia no solo fue en tiempo, sino también en velocidad final: el Tesla superó al Ford en más de 23 mph, demostrando una aceleración y potencia superiores. La altitud del circuito, a unos 5.800 pies sobre el nivel del mar, pudo influir en el rendimiento del motor de combustión del Ford, ya que el aire enrarecido reduce su eficiencia. En cambio, el Tesla, al no depender de la combustión atmosférica, mantuvo un rendimiento óptimo.
¿Implica esto un cambio en los vehículos policiales?
Aunque el resultado es llamativo, no significa que las fuerzas de seguridad vayan a adoptar coches eléctricos como el Model Y en el corto plazo. Los vehículos policiales requieren características específicas, como sistemas de comunicación avanzados, equipos de emergencia y resistencia a condiciones extremas, algo que los SUV eléctricos aún no pueden ofrecer de manera generalizada.
Además, la autonomía, el tiempo de recarga y la infraestructura de carga en muchas zonas siguen siendo barreras importantes para su implementación masiva en cuerpos policiales. Sin embargo, este enfrentamiento demuestra que los vehículos eléctricos modernos ya están a la altura en rendimiento, incluso frente a coches diseñados específicamente para persecuciones.
El futuro de los coches policiales
Aunque los coches de policía tradicionales siguen siendo necesarios por su funcionalidad y equipamiento, la evolución tecnológica está obligando a replantearse su diseño. Marcas como Ford, Chevrolet y Dodge han dominado durante años el mercado de los vehículos policiales, pero la irrupción de los coches eléctricos podría acelerar cambios en el sector.
Mientras tanto, los conductores que intenten escapar de la policía no encontrarán en el Tesla Model Y una solución mágica. Aunque sea más rápido en línea recta, los sistemas de localización GPS, las redes de cámaras y los protocolos de persecución siguen siendo herramientas clave para las fuerzas del orden.
«Es divertido saber que un crossover mainstream puede dejar atrás a un coche policial, pero en la realidad, la persecución no se gana solo con potencia».