La primaria demócrata al Senado en Nebraska se ha convertido en un escenario de confusión política. Lo que en principio no iba a ser más que un trámite sin competencia, se ha complicado tras la inesperada entrada de un candidato republicano registrado como demócrata.
El Partido Demócrata de Nebraska tenía previsto respaldar la candidatura de Dan Osborn, un líder sindical de Omaha que en 2024 logró un resultado histórico al reducir a siete puntos la ventaja de la senadora republicana Deb Fischer. Su desempeño superó incluso el 21% de diferencia que registró Kamala Harris frente a Donald Trump en el estado. Sin embargo, la irrupción del pastor William Forbes, de 79 años, ha alterado los planes.
Aunque Forbes está registrado como demócrata, ha votado tres veces por Trump y asistió a un evento de formación republicana este año. Ante el temor de que su candidatura desvíe votos, el partido ha impulsado la candidatura de Cindy Burbank, una exfarmacéutica retirada, para competir contra Forbes.
Burbank ha declarado que, de ganar la primaria, renunciará y apoyará a Osborn, dejando el camino libre para que este se enfrente al senador republicano Pete Ricketts, cuya familia acumula una fortuna de miles de millones. La maniobra, sin embargo, ha generado críticas desde el bando republicano, que la tacha de coordinada e injusta para favorecer a Osborn.
El secretario de Estado republicano, Bob Evnen, intentó en marzo excluir a Burbank de las papeletas, pero un tribunal le dio la razón y permitió su participación. Además, Burbank pagó la cuota de inscripción de un candidato independiente, Mike Marvin, del Partido Legal Marihuana Ahora, lo que algunos interpretan como un movimiento estratégico.
¿Quién es Dan Osborn?
Osborn, líder sindical en Omaha, saltó a la fama durante una huelga de 77 días en una planta de Kellogg’s en 2021. En 2024, compitió como independiente tras las dificultades del Partido Demócrata para conectar con los votantes en el Medio Oeste. Su promesa de no alinearse con ningún partido en el Senado le granjeó apoyo, situándose a solo un punto porcentual de Ricketts en las últimas encuestas.
«La marca demócrata nacional es tóxica para los votantes en estados como Nebraska, asociada a élites liberales costeras en temas clave», explicó Mark P. Jones, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Rice, a USA Today. «Los demócratas de Nebraska están aplicando una estrategia de plan B: no presentar candidato demócrata».
Riesgos y consecuencias
El escenario actual plantea múltiples incógnitas. Si Forbes gana la primaria, podría restar votos a Osborn en noviembre y facilitar la reelección de Ricketts. Si, por el contrario, Burbank se impone, los demócratas tendrán que comunicar con urgencia su apoyo a Osborn. Cualquier error en la ejecución podría tener consecuencias impredecibles.