El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha escuchado los argumentos sobre una estrategia controvertida utilizada por las empresas de genéricos para evitar conflictos legales por patentes: las denominadas etiquetas reducidas o skinny labels.
Esta táctica permite a los fabricantes de genéricos obtener la aprobación regulatoria para comercializar un fármaco únicamente para usos específicos, excluyendo aquellos cubiertos por patentes de medicamentos de marca. Por ejemplo, un genérico podría aprobarse para tratar un tipo de problema cardíaco, pero no para otro, reduciendo así el riesgo de demandas por infracción de patente.
El caso en cuestión involucra a Amarin, que comercializa el medicamento Vascepa para distintas afecciones cardíacas, y a Hikma Pharmaceuticals, uno de los mayores fabricantes de genéricos a nivel global.
Reino Unido: AstraZeneca reactiva su inversión en I+D por 400 millones
AstraZeneca ha anunciado la reanudación de su expansión en investigación y desarrollo en Reino Unido, con una inversión de 400 millones de dólares destinados a finalizar la construcción del edificio Rosalind Franklin en Cambridge y a construir un nuevo laboratorio en Macclesfield.
El proyecto, que se había pospuesto el año pasado, retoma ahora gracias a un acuerdo comercial entre Reino Unido y Estados Unidos que incluye medidas para aumentar el gasto en medicamentos dentro del sistema sanitario británico. Según The Financial Times, este convenio permite flexibilizar los criterios de evaluación de la relación coste-efectividad de los fármacos en el Servicio Nacional de Salud (NHS).
Pascal Soriot, director ejecutivo de AstraZeneca, destacó que el nuevo laboratorio en Macclesfield incorporará herramientas digitales y de análisis de datos para acelerar el desarrollo de nuevos medicamentos. La compañía forma parte de un grupo de farmacéuticas que habían reducido o cancelado inversiones en Reino Unido debido a desacuerdos con el gobierno sobre el incremento del gasto en fármacos.
¿Qué implica la decisión del Tribunal Supremo?
Aunque los jueces no mostraron indicios claros de modificar la normativa actual sobre las skinny labels, el debate subraya la importancia de este mecanismo en la industria farmacéutica. Las empresas de genéricos lo utilizan para evitar litigios costosos, mientras que los laboratorios de marca argumentan que esta práctica puede limitar sus ingresos y desincentivar la innovación.
La resolución final del Tribunal Supremo podría tener implicaciones significativas para el mercado de los genéricos y la protección de patentes en Estados Unidos.