El grupo chino Geely Holding Group está cada vez más cerca de introducir sus vehículos en el mercado estadounidense, aunque no sea evidente a simple vista. A través de sus participaciones en marcas como Volvo, Polestar y Lotus, el fabricante ya cuenta con una sólida base en EE.UU., incluyendo fábricas, redes de concesionarios y tecnología avanzada.
Geely ya tiene presencia en EE.UU. a través de Volvo
Geely Holding Group controla el 80% de Volvo Cars, según datos de CNBC. La marca sueca opera una fábrica en Charleston, Carolina del Sur, con capacidad para producir hasta 150.000 vehículos al año. Actualmente, la planta funciona a menos del 20% de su capacidad, lo que deja margen para aumentar la producción en el futuro.
Aunque Volvo prioriza expandir su presencia en EE.UU., su CEO, Håkan Samuelsson, no ha descartado la posibilidad de fabricar vehículos chinos en esta planta. Además, la extensa red de concesionarios y centros de servicio de Volvo y Polestar en todo el país podría facilitar la distribución de modelos de Geely.
Lotus: una puerta de entrada alternativa
Aunque Lotus es una marca de nicho, con menos de 50 centros de ventas y servicio en EE.UU., su infraestructura podría ser útil para Geely en el futuro. La marca británica, conocida por sus deportivos, podría servir como plataforma para introducir modelos más accesibles o eléctricos.
Zeekr: el candidato más probable para desembarcar en EE.UU.
Dentro del grupo Geely, Zeekr se perfila como la marca con mayor potencial para entrar en el mercado estadounidense. Zeekr se posiciona como un fabricante de lujo y ya opera en EE.UU., aunque de forma limitada: sus vehículos autónomos Ojai, desarrollados junto a Waymo, se utilizan como taxis en algunas ciudades.
Fuera de EE.UU., Zeekr tiene presencia en Europa, Australia y Asia, donde comercializa una gama de vehículos eléctricos de lujo, SUV y monovolúmenes. Su tecnología y diseño podrían atraer a consumidores estadounidenses, especialmente en el segmento premium eléctrico.
La competencia china obliga a replantear el mercado
La presión de los fabricantes chinos en tecnología, calidad y costes es cada vez más evidente. Incluso el CEO de Ford, Jim Farley, reconoció tras probar un vehículo eléctrico chino durante seis meses que la tecnología, calidad y costes de estos son «muy superiores» a los de los fabricantes occidentales. Farley admitió que esta competencia representa una amenaza masiva, lo que llevó a su empresa a buscar formas de mantenerlos fuera de EE.UU.
«La tecnología, calidad y costes de los vehículos chinos son muy superiores a los de los fabricantes occidentales». — Jim Farley, CEO de Ford
¿Podría Geely desembarcar en EE.UU. a pesar de las restricciones?
Aunque existe un fuerte apoyo bipartidista en EE.UU. para evitar la entrada de coches chinos, el expresidente Donald Trump ha mostrado interés en atraer a fabricantes chinos para que establezcan plantas en el país. Esto podría abrir una vía para que Geely, a través de Zeekr o Volvo, logre una presencia más destacada en el mercado estadounidense en los próximos años.
Con una infraestructura ya establecida y marcas con potencial en el segmento premium eléctrico, Geely está en una posición privilegiada para dar el salto definitivo a EE.UU., donde la competencia con los fabricantes locales será cada vez más intensa.