El estado de Idaho ha aprobado este año una serie de reformas en zonificación que reflejan el auge de las políticas YIMBY («sí en mi patio trasero») en Estados Unidos. Estas medidas, similares a las adoptadas por estados como Montana, buscan facilitar la construcción de viviendas más pequeñas y económicas, marcando un cambio significativo en la política de vivienda a nivel estatal.

Ley de «viviendas para principiantes»: un paso hacia la asequibilidad

Entre las reformas más destacadas se encuentra la Ley S.B. 1352, que obliga a las ciudades de Idaho con más de 10.000 habitantes a permitir la construcción de viviendas unifamiliares en terrenos de al menos 1.500 pies cuadrados (unos 140 m²) dentro de nuevas urbanizaciones de cuatro acres (1,6 hectáreas) o más. Esta normativa reduce drásticamente el tamaño mínimo de los terrenos, que en muchos casos superaba una hectárea, encareciendo el precio de las viviendas.

Idaho se convierte así en uno de los estados con las políticas más ambiciosas en este ámbito. Por ejemplo, Texas ha aprobado una ley similar que permite terrenos mínimos de 3.000 pies cuadrados (280 m²) en urbanizaciones de cinco acres (2 hectáreas).

Viviendas prefabricadas: un recurso infrautilizado

Otra reforma clave es la Ley H.B. 800, que permite la instalación de viviendas prefabricadas en cualquier zona donde se permita la construcción de viviendas tradicionales. Esta medida busca recuperar el papel histórico de las viviendas prefabricadas, que en los años 70 representaban casi una cuarta parte de las nuevas construcciones en EE.UU., pero cuya cuota de mercado cayó drásticamente debido a regulaciones federales y restricciones locales.

La normativa federal pendiente en el Congreso podría relajar los códigos de construcción para viviendas prefabricadas, lo que, combinado con reformas como la de Idaho, podría devolverles parte de su antigua relevancia como opción de vivienda asequible.

Unidades de vivienda accesorias (ADU): flexibilidad para los propietarios

Idaho también ha aprobado una ley que anula las restricciones locales y de las asociaciones de vecinos sobre las unidades de vivienda accesorias (ADU) en zonas residenciales. A diferencia de Montana, que mantuvo las restricciones de las escrituras privadas, Idaho ha optado por una regulación más flexible, facilitando la construcción de estas unidades secundarias.

Edificios de hasta seis plantas con un solo acceso

La última reforma aprobada modifica el código de construcción estatal para permitir la construcción de edificios de hasta seis plantas con un solo acceso. Los defensores de esta medida argumentan que reducirá costes y permitirá construir apartamentos más pequeños en parcelas más reducidas, sin comprometer la seguridad.

Estas reformas reflejan un cambio en la política de vivienda en EE.UU., donde estados como Idaho lideran la adopción de medidas para hacer frente a la crisis de asequibilidad. Con iniciativas que van desde la reducción de terrenos mínimos hasta la flexibilización de normativas para viviendas prefabricadas y ADU, Idaho se consolida como un ejemplo de cómo las políticas YIMBY pueden transformar el mercado inmobiliario.

Fuente: Reason