Un nuevo informe de la Reserva Federal de Nueva York confirma que la economía en forma de K —donde los más ricos avanzan mientras los más pobres se estancan— es una realidad en Estados Unidos. Según los datos, el crecimiento del gasto se ha concentrado en los hogares con mayores ingresos, una tendencia impulsada por las ganancias en activos financieros.

Los investigadores de la Fed advierten sobre los riesgos de depender de un único segmento económico. «La concentración del gasto en un grupo reducido tiene implicaciones clave para la estabilidad económica y las políticas públicas», señalan en un artículo publicado este viernes.

El gasto en retail: una brecha que se ensancha

Desde enero de 2023, el crecimiento del gasto minorista en EE.UU. ha sido desigual:

  • Hogares de altos ingresos (más de 125.000 dólares anuales): aumento acumulado del 7,6% hasta marzo de 2026.
  • Clase media (ingresos entre 40.000 y 125.000 dólares): crecimiento del 3%.
  • Hogares de bajos ingresos (menos de 40.000 dólares): apenas un 1%.

Antes de la pandemia, los hogares con menos recursos superaban a los ricos en crecimiento del gasto. Sin embargo, la divergencia comenzó en 2023, tras el fin de los programas de ayuda económica para familias de bajos y medios ingresos.

¿Por qué la brecha persiste?

El estudio de la Fed descarta que el crecimiento salarial sea la principal causa de esta desigualdad. En su lugar, señala dos factores clave:

  • Riqueza en activos financieros: desde 2023, el patrimonio neto real del 1% más rico ha aumentado más de un 25%, impulsado por la revalorización de acciones y bonos.
  • Inflación persistente: los hogares con menos recursos han visto cómo sus ingresos perdían poder adquisitivo, reduciendo su capacidad de consumo.

Mientras, el 40% de la clase media solo ha visto crecer su patrimonio en menos del 10% en el mismo periodo.

Riesgos y debates

Los expertos advierten que esta dependencia del gasto de los más ricos podría ser vulnerable a una corrección del mercado financiero. «El papel de los activos financieros plantea dudas sobre la sostenibilidad del consumo en caso de una caída bursátil», apuntan los investigadores.

Algunos economistas, como los de Pantheon Macroeconomics, cuestionan si esta es una nueva vulnerabilidad o una característica estructural de la economía estadounidense. Según su análisis, los hogares más ricos han representado alrededor del 40% del gasto total del consumidor durante 25 años, un dato que, aunque no contradice el estudio de la Fed, abre un debate sobre la resiliencia del modelo económico actual.

Mientras, la inflación sigue golpeando con dureza a los hogares de bajos ingresos, que carecen de colchones financieros para hacer frente a nuevos shocks.

Fuente: Axios