Las grandes automovilísticas se benefician de las devoluciones de aranceles

Ford y General Motors (GM) son dos de las empresas que más se beneficiarán de las devoluciones de los aranceles impuestos ilegalmente por la administración Trump. Según sus últimos informes financieros, Ford espera recuperar 1.300 millones de dólares, mientras que GM calcula que recuperará unos 500 millones. Stellantis, por su parte, prevé recibir alrededor de 469 millones de euros.

Un programa de devoluciones que llega tarde

El gobierno de Estados Unidos abrió recientemente un programa para devolver los aranceles cobrados de forma ilegal. Estos impuestos, que ascendieron a unos 166.000 millones de dólares, se impusieron mediante la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977, considerada por muchos expertos como una medida abusiva.

Ford ya ha registrado en sus libros contables los 1.300 millones de dólares que espera recuperar, a pesar de no haber recibido aún el dinero. La empresa argumenta que tiene la obligación fiduciaria de reclamar la devolución para proteger a sus accionistas. Según Sherry House, directora financiera de Ford, la compañía presentó una demanda para asegurar el reembolso de estos aranceles ilegales.

El sistema CAPE agilizará las devoluciones

Las devoluciones se gestionarán a través del nuevo sistema Consolidated Administration and Processing of Entries (CAPE) de la Aduana y Protección Fronteriza de EE.UU. Además de los montos principales, las empresas recibirán intereses por los importes pagados. Se espera que la mayoría de las devoluciones se procesen en un plazo de 60 a 90 días tras la presentación de la solicitud.

¿Qué pasa con los consumidores?

Mientras las grandes automovilísticas recuperan miles de millones, los consumidores, que pagaron indirectamente el coste de estos aranceles a través de subidas de precios, no recibirán ninguna compensación. El presidente Trump ya advirtió que "recordaría" a las empresas que no solicitaran las devoluciones, pero no mencionó a los ciudadanos afectados.

Mercedes-Benz y Volkswagen también se beneficiarán de estas devoluciones, aunque en menor medida. Arno Antlitz, director financiero de VW, reconoció que los reembolsos serán insignificantes en comparación con los 4.690 millones de dólares anuales que los aranceles han añadido a los costes de la compañía.

Un golpe a la credibilidad de la administración Trump

"Es un revés vergonzoso para la administración Trump, que durante años insistió en que los aranceles eran pagados por países extranjeros. Ahora, son las propias empresas estadounidenses las que reciben las devoluciones", señala el análisis.

La situación refleja una contradicción en la política comercial de la administración anterior, que ahora se ve obligada a rectificar mediante devoluciones a las empresas que pagaron estos impuestos de forma injusta.

Fuente: CarScoops