El senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham, se mostró visiblemente alterado durante una rueda de prensa cuando un periodista le preguntó por qué vinculaba el reciente tiroteo en la cena de corresponsales de la Casa Blanca con la necesidad de construir un nuevo salón de baile en la residencia presidencial.

El reportero le recordó que el evento, celebrado en el Washington Hilton, es una reunión privada organizada por una asociación independiente, que además supera en capacidad al salón propuesto. «¿Por qué considera apropiado vincular ambos hechos?», inquirió el periodista. Graham respondió con firmeza: «Porque cuando el presidente, el vicepresidente, el presidente de la Cámara y la mitad del gabinete están en una sala, el espacio importa. Y si no pueden hacerlo en el salón de baile, será decisión de la Asociación de Corresponsales».

Tras el intercambio, Graham reiteró su postura en redes sociales con un mensaje contundente: «¡VAMOS A CONSTRUIR ESTA INSTALACIÓN! LA NECESIDAD ES REAL».

Una propuesta controvertida

El White House Correspondents’ Dinner (WHCD) se celebra en el Washington Hilton desde hace cinco décadas. Aunque nadie niega los problemas de seguridad del recinto, la construcción de un salón de baile en la Casa Blanca no resolvería las vulnerabilidades del evento. Sin embargo, Graham insistió en que la iniciativa es la única solución viable en un contexto de creciente violencia política.

El senador anunció un proyecto de ley para destinar 400 millones de dólares de fondos públicos a completar la construcción. «Debemos adaptarnos a los tiempos que vivimos. Hay personas que, en su desesperación, justifican la violencia como una salida aceptable», declaró. «No vamos a ceder. Vamos a construir esta instalación. Y le sugiero al próximo presidente: ‘¡No vayan al Hilton!’».

Graham añadió que, en realidad, no hay alternativa: «Les daremos esa opción», refiriéndose al presidente, su equipo y sus invitados. Su postura llega en un momento en que el Departamento de Justicia intenta bloquear una demanda que cuestiona el proyecto, considerado un despilfarro de recursos.

Reacciones y críticas

La propuesta de Graham ha generado escepticismo entre analistas y ciudadanos. La periodista Molly Jong-Fast resumió el debate en la red social X con una frase contundente: «Cuando solo tienes un martillo, todo parece un clavo». Horas después del tiroteo, algunos seguidores de Trump ya promovían la idea del salón de baile como solución mágica.

Mientras tanto, la Casa Blanca no ha confirmado si el proyecto avanzará, pero la polémica refleja las tensiones políticas en torno a la seguridad y el gasto público en Estados Unidos.