El Día de la Madre se celebra este domingo y, aunque aún estás a tiempo de elegir un regalo especial, un reciente estudio desvela que lo que realmente desean la mayoría de las madres es algo que rara vez reciben: tiempo para ellas mismas.
La investigación, realizada por el Rutgers Center for Women in Business con la participación de 288 madres, comparó sus preferencias con las de 292 padres para el Día del Padre. Los resultados muestran que, aunque el 69% de ambos grupos optaría por una actividad familiar compartida, existe una clara diferencia en las prioridades según el género y la edad de los hijos.
Madres con hijos en edad escolar: el doble de necesidad de tiempo libre
El estudio destaca que las madres con hijos entre 5 y 12 años son 2,4 veces más propensas que los padres a preferir tiempo para sí mismas (41,7% frente al 17,6%). Por el contrario, los padres de este grupo son 1,5 veces más propensos a elegir una actividad familiar (73,9% frente al 48,8% de las madres).
Las madres con niños menores de 4 años reportaron tener 1,5 veces menos tiempo libre que aquellas con hijos adultos, lo que refleja la alta demanda de cuidados en los primeros años. Además, las madres que trabajan a tiempo completo son las que menos tiempo libre perciben y, en consecuencia, las que más valoran un regalo de tiempo para ellas.
El mito del tiempo libre: ¿realmente existe para las madres?
El informe también revela que las madres que se quedan en casa tienen menos tiempo libre que las que trabajan a tiempo parcial. Esto se debe, en gran medida, a la distribución desigual de las tareas domésticas y de cuidado. Las madres que perciben que estas responsabilidades recaen desproporcionadamente sobre ellas son las que menos tiempo libre tienen, independientemente de su situación laboral.
Este fenómeno, conocido como «madre por defecto», implica que una sola persona —generalmente la madre— asume la mayor parte de las tareas invisibles: recordar citas, organizar horarios, anticipar problemas y mantener el ritmo diario. A diferencia de una lista de tareas, este trabajo no tiene límites claros y se extiende a todos los ámbitos de la vida, incluso al sueño.
«Incluso cuando las madres tienen tiempo libre, rara vez es realmente suyo. Suele estar interrumpido por los hijos, compartido con ellos o dedicado a multitarea. En otras palabras, ese tiempo no siempre se siente libre», señala el estudio.
Esta desigualdad en el tiempo libre genera lo que los expertos denominan «brecha de ocio»: las madres disponen de menos tiempo de descanso que los padres, lo que afecta directamente a su bienestar físico y emocional.
¿Qué regalo prefieren realmente las madres?
Aunque las actividades familiares son la opción más popular en general (69%), las madres priorizan el tiempo para sí mismas en mayor medida que los padres. Los regalos físicos, por su parte, son la alternativa menos valorada por ambos grupos.
Ante estos resultados, los expertos subrayan la importancia de repartir equitativamente las responsabilidades domésticas para que las madres puedan disfrutar de un merecido descanso. Como concluye el estudio, «el tiempo libre no es solo un deseo, sino una necesidad para el equilibrio emocional y la salud mental de las madres».