El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, llegó al poder con promesas ambiciosas como congelar el alquiler y ofrecer transporte público gratuito. Sin embargo, su propuesta más polémica es el plan "$30 para 2030", que busca elevar el salario mínimo en la ciudad hasta los 30 dólares por hora en una década.

Aunque el anuncio ha generado atención, el detalle más preocupante para los restaurantes es la eliminación del crédito por propinas, un sistema que permite pagar a los empleados por debajo del salario mínimo federal, siempre que sus ingresos totales (salario + propinas) alcancen el mínimo establecido. Si el proyecto de ley se aprueba, los dueños de restaurantes tendrían que pagar directamente los 30 dólares por hora a sus trabajadores, sin contar con el apoyo de las propinas.

Este sistema, vigente desde hace 60 años, ha permitido a los empleados del sector ganar entre 30 y 40 dólares por hora, incluyendo las propinas. Sin embargo, su eliminación podría desencadenar una crisis en un sector ya de por sí con márgenes ajustados.

El precedente en otras ciudades

Ciudades progresistas como Washington D.C. y Chicago ya han intentado eliminar el crédito por propinas, con resultados desastrosos. En la capital estadounidense, tras suprimir el sistema, los ingresos de los empleados cayeron, los restaurantes recortaron puestos de trabajo y subieron precios mediante "tasas de servicio". Finalmente, el ayuntamiento se vio obligado a revertir parcialmente la medida.

En Chicago, la situación fue similar. Ahora, Nueva York planea casi duplicar el salario mínimo para los empleados de restaurantes, pasando de los 16-17 dólares actuales a 30 dólares por hora.

El impacto en los precios

Un grupo de unos 40 restaurantes independientes en el barrio de Hell's Kitchen, conocido por su escena gastronómica de élite, ha calculado cómo afectaría esta subida a los clientes. Según sus estimaciones, en 2031:

  • Una hamburguesa de 21 dólares pasaría a costar 33.
  • Una copa de vino de 14 dólares subiría a 22.
  • Una ensalada de salmón de 24 dólares alcanzaría los 37.

Estos precios no incluyen impuestos y se basan en un salario mínimo de 19,33 dólares por hora. Los dueños advierten que, si no se modifican los términos, muchos establecimientos podrían verse obligados a cerrar.

"Si no hay un ajuste en el plan, los restaurantes más pequeños no podrán sobrevivir. Esto no solo afectará a los empleados, sino también a la cultura gastronómica de la ciudad", declaró un portavoz de la asociación de restaurantes.

Mientras el debate avanza en el Ayuntamiento de Nueva York, los dueños de restaurantes piden una revisión urgente del proyecto para evitar una crisis en el sector.

Fuente: Reason