La Federalist Society de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) invitó a James Percival, abogado general del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), a impartir una charla el pasado martes 21 de abril. Sin embargo, el evento se vio marcado por una fuerte protesta estudiantil que impidió el desarrollo normal de la ponencia.

Los manifestantes, en su mayoría estudiantes de izquierda, interrumpieron de manera sistemática la intervención de Percival mediante gritos, abucheos y sonidos disruptivos generados con teléfonos móviles. La situación escaló hasta el punto de que los asistentes se vieron obligados a abandonar el recinto para unirse a una concentración paralela.

El incidente ha sido documentado por medios como Fox News y el UCLA Daily Bruin. Entre los pocos aspectos positivos del evento destacan las intervenciones de Jon Michaels, profesor crítico del gobierno de Trump pero defensor de la libertad de expresión, quien presentó al ponente, y de Greg McNeal, profesor de Pepperdine, quien formuló preguntas incisivas a Percival.

En cambio, la administración de la UCLA no tomó medidas para detener las interrupciones, pese a las advertencias previas. Esta pasividad contrasta con incidentes similares ocurridos en otras universidades, como la del CUNY Law School en 2018, donde el autor de este artículo también fue objeto de protestas violentas.

Las pancartas exhibidas por los manifestantes incluyeron mensajes vulgares y antisemitas. Una de ellas, dirigida a Matthew Weinberg, presidente de la Federalist Society en UCLA y judío, decía: "¿Cómo sabe el pene de Trump?". Otra, firmada por un supuesto estudiante judío, acusaba a Weinberg de invitar a un "nazis" a campus: "Weinberg, ¿por qué invitaste a nazis? Judío a judío, ¡qué vergüenza!"

Además, se comparó a Percival con Wilhelm Frick, ministro del Interior de la Alemania nazi, una táctica recurrente en la izquierda moderna para desprestigiar a sus oponentes. Este tipo de comparaciones no solo son históricamente irresponsables, sino que contribuyen a trivializar los crímenes del régimen nazi, facilitando discursos como el de Nick Fuentes, quien ha llegado a calificar a Hitler de "cool".

El episodio refleja la creciente radicalización en el campus de UCLA, donde figuras como Eugene Volokh y Steve Bainbridge ya no ejercen influencia, y académicos liberales como Jon Michaels ven reducido su espacio. La institución, advierte el autor, podría estar abocada a una autodestrucción académica si no frena esta deriva.

Fuente: Reason