Un taller británico especializado en transformaciones mecánicas ha puesto a la venta un Land Rover Defender 110 con un motor poco convencional: el de una retroexcavadora JCB. El proyecto, que ha tardado cinco años en completarse, no solo mantiene el espíritu rudo del icónico todoterreno, sino que también mejora su fiabilidad y rendimiento.
La empresa Diesel Pump UK, conocida por sus conversiones de motores Mercedes-Benz OM606, ha optado por un motor industrial de JCB para este Defender. El objetivo no era maximizar la potencia, sino lograr un vehículo más robusto y duradero, manteniendo su esencia británica. El motor elegido, un JCB TCAE-108, es un cuatro cilindros en línea de 4.4 litros que ofrece 145 CV y 413 Nm de par, frente a los 108 CV y 188 Nm del motor original de 2.5 litros.
La instalación del motor no fue sencilla. El bloque de la retroexcavadora era más ancho y alto que el original, por lo que fue necesario recortar parte de la chapa y modificar la suspensión para que encajara bajo el capó. Además, se instaló un cárter de aceite personalizado y un capó fabricado a medida para garantizar el espacio necesario. El conjunto se acopla a una transmisión manual R380 reforzada y un embrague de mayor capacidad, junto con un intercooler personalizado y un escape de acero inoxidable.
El resultado es un Defender más resistente, con un sistema de suspensión elevado dos pulgadas y ejes reforzados. Incluso se han reemplazado algunas piezas de chapa afectadas por la corrosión. Según el propietario del taller, Luke Dale, el vehículo está listo para el trabajo diario y podría incluso registrarse como vehículo de empresa para deducirlo fiscalmente.
Este proyecto demuestra que, a veces, las soluciones más inesperadas pueden dar lugar a vehículos únicos y funcionales. Si tienes un reembolso de impuestos pendiente y buscas un todoterreno con carácter, este Defender podría ser una opción inusual pero fascinante.