Autoridades del Departamento de Aplicación de la Ley de Marihuana de Colorado reconocieron en una reunión privada con representantes del sector que la cantidad de cáñamo convertido químicamente y vendido ilegalmente como marihuana es mucho mayor de lo que han comunicado públicamente.

Las declaraciones, registradas en un audio al que tuvieron acceso The Denver Gazette y ProPublica, confirman investigaciones que detectaron trazas de cáñamo en cigarrillos electrónicos de marihuana vendidos en dispensarios, así como la presencia de sustancias tóxicas en algunos productos derivados del cáñamo. La reunión virtual, organizada en marzo por Colorado Leads —un grupo de presión del sector—, abordó un problema que, según los asistentes, se había "metastatizado" y representaba una "amenaza existencial" para el primer mercado legal de marihuana recreativa del país.

Advertencias sobre la magnitud del fraude

Kyle Lambert, director adjunto de la división de aplicación de la ley, afirmó que el número de productos derivados del cáñamo es "mayor de lo que podemos cuantificar". Además, advirtió que la prevalencia de cáñamo ilegal está presionando a la baja los precios de la marihuana en el estado y facilitando el desvío de marihuana de alta calidad hacia el mercado negro en otros estados.

Lambert describió anomalías en el sistema estatal de seguimiento de producción y ventas de marihuana, señalando que el volumen de transacciones sospechosas "probablemente les sorprendería". Dos semanas después de la reunión, la división envió un boletín a la industria anunciando planes para endurecer las normas contra empresas que vendan ilegalmente cáñamo como marihuana y para implementar reglas de emergencia, aunque hasta ahora no se han aplicado.

Fracasan iniciativas legislativas

Pese a las advertencias de las autoridades, los legisladores de Colorado —que no asistieron a la reunión de marzo— abandonaron un proyecto de ley que habría permitido a los votantes decidir sobre una reforma en los tests de contaminantes para productos de marihuana. Investigaciones de The Denver Gazette y ProPublica revelaron que otros estados han adoptado medidas de seguridad más estrictas.

Dominique Mendiola, directora del Departamento de Aplicación de la Ley de Marihuana, declaró en un comunicado que la agencia ha sido "proactiva" en la búsqueda de normas, legislación y autoridad para combatir este problema. "Lambert habló con franqueza para resaltar la escala y complejidad del problema, ya que las transacciones de bajo valor no constituyen evidencia definitiva de incumplimiento", explicó Mendiola. Añadió que las investigaciones requieren recursos considerables y pueden prolongarse en el tiempo.

Origen del problema: la legalización del cáñamo en 2018

El fraude tiene su origen en 2018, cuando el Congreso de EE.UU. legalizó el cáñamo, una planta emparentada con la marihuana pero con niveles mínimos de THC, el compuesto psicoactivo. La medida buscaba apoyar a los agricultores y satisfacer a defensores que atribuyen propiedades medicinales al CBD, un compuesto no intoxicante presente en el cáñamo. Sin embargo, fabricantes encontraron la manera de convertir el CBD en THC mediante procesos químicos, generando un mercado paralelo de productos adulterados.

"El cáñamo convertido químicamente en THC ha creado un vacío legal que está siendo explotado por actores sin escrúpulos", aseguró un experto en políticas de drogas consultado por los medios.

Fuente: ProPublica