Un testimonio lleno de evasivas
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, se vio en apuros este jueves durante una audiencia en el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes. La congresista demócrata Madeleine Dean lo enfrentó con pruebas contundentes sobre sus mentiras respecto a su relación con Jeffrey Epstein, el conocido depredador sexual condenado por tráfico de menores.
Declaraciones contradictorias
En octubre de 2024, Lutnick declaró al New York Post que la última vez que vio a Epstein fue en 2005, durante un tour por su mansión vecina a la suya. Afirmó que tanto él como su esposa quedaron "asqueados" por Epstein y juraron no volver a verlo. Sin embargo, documentos judiciales revelaron que en 2012, cuatro años después de que Epstein fuera condenado por solicitar servicios sexuales a una menor y ser registrado como delincuente sexual, Lutnick visitó su isla privada acompañado de su familia, empleados domésticos y niñeras.
Además, Dean reveló que, días después de esa visita, Lutnick y Epstein firmaron un acuerdo comercial como coinversores en una empresa de publicidad digital, colaboración que se extendió hasta 2018.
Evasivas y silencio incómodo
Ante las preguntas directas de Dean sobre por qué mintió, Lutnick intentó responder con respuestas genéricas y evasivas. En un momento dado, su micrófono dejó de transmitir, lo que añadió más tensión al intercambio. Cuando Dean le pidió que no repitiera su oferta de hablar en privado, sin juramento, Lutnick respondió con evasivas:
«La Comisión de Supervisión y yo hemos acordado...»
Dean lo interrumpió de inmediato: «Reclamo mi tiempo. No acepto esa respuesta. Ya la hemos escuchado antes. Por favor, responda a la pregunta: ¿por qué mintió al New York Post?».
Lutnick, visiblemente incómodo, insistió en que había accedido a hablar del tema, como si fuera un favor personal:
«He accedido voluntariamente a dedicar tiempo a hablar de ello».
Dean no tardó en señalar su evasiva: «Que conste en acta que está eludiendo la pregunta. El encubrimiento continúa».
Preguntas sin respuesta
Además de ocultar sus visitas a Epstein, Lutnick se negó a responder otras dos preguntas clave planteadas por Dean:
- Sus conexiones financieras con Epstein.
- Si el presidente Donald Trump estaba «preocupado» por la relación de su secretario de Comercio con uno de los depredadores más infames del siglo.
Para muchos, su actitud durante la audiencia refleja una falta de transparencia preocupante en un cargo público de tanta relevancia.
¿Por qué importa?
La credibilidad de un miembro del gabinete presidencial está en juego cuando se descubren mentiras sobre su relación con figuras como Epstein. La presión sobre Lutnick aumenta, especialmente tras las revelaciones de sus vínculos con el convicto, que incluyen viajes familiares y acuerdos comerciales posteriores a su condena.
Mientras tanto, la sociedad estadounidense exige respuestas claras sobre cómo un depredador sexual pudo mantener relaciones cercanas con altos funcionarios, incluso después de ser condenado por graves delitos.