Un tribunal chino ha emitido una sentencia histórica que limita el uso de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito laboral. Según la agencia estatal Xinhua News Agency, el Tribunal Popular Intermedio de Hangzhou confirmó que las empresas no pueden alegar avances tecnológicos para rescindir contratos de trabajo sin justificación legal.
El caso involucró a Zhou, supervisor de control de calidad contratado en 2022 por una empresa tecnológica para supervisar los resultados generados por IA. En 2025, la compañía intentó reemplazarlo con un modelo de lenguaje avanzado (LLM) y le ofreció una rebaja salarial del 40% junto con un puesto inferior. Zhou rechazó la propuesta, por lo que fue despedido con una indemnización de unos 45.000 dólares.
Insatisfecho con la compensación, Zhou recurrió a un panel de arbitraje gubernamental, que falló a su favor al considerar el despido ilegal. La empresa apeló ante un tribunal de primera instancia, pero perdió nuevamente. Finalmente, el caso llegó al tribunal de apelaciones, que ratificó la decisión anterior.
El fallo judicial y sus implicaciones
En su sentencia, el tribunal aclaró que la sustitución de un trabajador por IA no constituye una causa válida para rescindir un contrato laboral. El comunicado, traducido por NPR, señala que las razones esgrimidas por la empresa no encajaban en supuestos como reducción de plantilla o dificultades operativas, ni cumplían con los requisitos legales para alegar la imposibilidad de continuar con el contrato.
«El progreso tecnológico puede ser irreversible, pero no puede operar al margen del marco legal». — Wang Xuyang, abogado del bufete Zhejiang Xingjing, citado por Xinhua.
Aunque China sigue un sistema de derecho civil —distinto al common law de países como EE.UU. o Reino Unido—, este fallo refuerza la protección laboral frente a la automatización. A diferencia de los sistemas anglosajones, donde el principio de stare decisis obliga a los tribunales a seguir precedentes, en China no existe esta obligación, lo que permite mayor flexibilidad en las decisiones judiciales.
Un precedente para la protección laboral en la era de la IA
Este veredicto se interpreta como un primer paso hacia una regulación más estricta que podría extenderse a otros sectores. Mientras en Occidente los trabajadores enfrentan incertidumbre ante la automatización, en China los tribunales parecen tomar medidas para equilibrar innovación y derechos laborales.
El caso de Zhou no solo sienta un precedente legal, sino que envía un mensaje claro: la IA no puede ser utilizada como excusa para despedir empleados sin una justificación sólida.