El dilema estratégico de Trump en Irán
La profesora Elizabeth Saunders, experta en relaciones internacionales y política exterior de EE.UU. en la Universidad de Columbia, analiza en esta entrevista los límites de las opciones de Donald Trump frente a Irán. Según Saunders, la clave del conflicto radica en el Estrecho de Ormuz, un punto geopolítico donde Irán posee un poder de negociación inigualable.
La imposibilidad de una solución militar
Saunders plantea que, aunque Trump podría optar por una escalada militar para presionar a Irán, esta vía es inviable a largo plazo. El Estrecho de Ormuz, por donde transita un tercio del petróleo mundial, otorga a Irán un poder disuasorio único. Incluso amenazas extremas, como los mensajes en Truth Social, no garantizan resultados efectivos sin consecuencias catastróficas.
"Es como un objeto inmovible en medio del problema. Irán tiene una palanca que ningún otro país puede igualar. Trump podría infligir un daño enorme, pero eso no resolvería el conflicto y podría destruir a Irán como Estado, algo que no parece una opción viable"
El camino hacia la humillación diplomática
La alternativa sería un acuerdo, pero Saunders advierte que este escenario también es complicado. Aunque ambos bandos muestran interés en negociar, las condiciones actuales lo hacen casi imposible:
- Irán no renunciará a su influencia en el Estrecho de Ormuz, su principal baza en las negociaciones.
- EE.UU. debería ceder en aspectos clave, como reconocer la presencia militar iraní en la zona.
- Cualquier solución requeriría una presencia militar prolongada de EE.UU., algo poco probable en el contexto actual.
El Estrecho de Ormuz: el tablero geopolítico
Saunders destaca que el control de este paso marítimo es decisivo. Tras un comunicado ambiguo de Irán sobre la apertura del Estrecho, muchos líderes internacionales lo interpretaron como un gesto de distensión. Sin embargo, el mensaje real era otro: "El Estrecho está abierto, pero sujeto a las condiciones de la Armada iraní".
Esta ambigüedad refleja la estrategia iraní: mantener su influencia sin cerrar completamente la vía, lo que obliga a EE.UU. a negociar desde una posición de debilidad.
¿Qué puede hacer Trump?
Ante este escenario, Saunders sugiere que la única salida realista para Trump sería firmar un acuerdo superficial, sin abordar los problemas estructurales. Esto implicaría:
- Reconocer, al menos implícitamente, la influencia iraní en el Estrecho de Ormuz.
- Aceptar que Irán mantendrá su poder de negociación sin ceder en sus demandas.
- Evitar una escalada militar que podría desencadenar un conflicto regional de proporciones impredecibles.
En definitiva, el análisis de Saunders deja claro que las opciones de Trump en Irán están limitadas por la geopolítica. La humillación diplomática o la escalada militar parecen ser los únicos caminos posibles, ninguno de los cuales garantiza una solución estable.