La guerra de Donald Trump contra Irán está generando un creciente malestar dentro del Partido Republicano. Tres senadores republicanos votaron junto a los demócratas para poner fin al conflicto, en una clara señal de división interna. Además, un reciente reportaje del New York Times desmiente las afirmaciones de Trump y su aliado Pete Hegseth sobre los supuestos avances en la guerra.
Mientras tanto, los republicanos intentan distanciarse de las declaraciones del presidente, quien admitió públicamente que no le importa cómo la inflación derivada del conflicto afecta a los ciudadanos estadounidenses.
Todos los indicios apuntan a que la situación política empeorará para Trump y su partido.
En este contexto, The Daily Blast, un podcast de The New Republic, analizó la crisis con Nicholas Grossman, profesor de Relaciones Internacionales y autor de un artículo en MS Now. Grossman advirtió que las consecuencias económicas de la guerra apenas comienzan.
El Senado republicano se divide
Tres senadoras republicanas —Susan Collins, Lisa Murkowski y Rand Paul— se unieron a los demócratas para apoyar una resolución que busca poner fin a la guerra bajo la Ley de Poderes de Guerra. Esta ley exige una votación del Congreso tras 60 días de conflicto. La votación quedó en 50-49, y el voto decisivo de John Fetterman evitó que la resolución prosperara.
Según Politico, el malestar entre los republicanos va en aumento. Grossman explicó que muchos senadores están reconsiderando su postura debido a los crecientes costos económicos y políticos de la guerra.
«No me sorprende que algunos republicanos estén empezando a alejarse del conflicto. Las responsabilidades económicas y políticas están aumentando», declaró Grossman.
La Ley de Poderes de Guerra, en entredicho
Grossman también criticó cómo la Ley de Poderes de Guerra ha sido aplicada en el pasado, especialmente durante el primer mandato de Trump. En 2019, el Senado aprobó una resolución para detener el apoyo de EE.UU. a la campaña saudí en Yemen, pero Trump vetó la medida. Los aliados de MAGA en el Congreso impidieron luego anular el veto.
«La Ley de Poderes de Guerra no está funcionando como debería. El presidente puede usar la fuerza en emergencias sin permiso del Congreso, pero si no obtiene la aprobación en 60 días, el conflicto debería terminar automáticamente», explicó Grossman.
El experto consideró positivo que el Congreso esté intentando recuperar su papel en la toma de decisiones sobre la guerra, aunque reconoció que el sistema actual favorece al poder ejecutivo.
Consecuencias económicas y políticas
Grossman advirtió que el impacto económico de la guerra apenas comienza. «Las consecuencias inflacionarias y los costes políticos están lejos de terminar», afirmó.
La combinación de filtraciones, divisiones internas y declaraciones controvertidas de Trump sugiere que la crisis solo empeorará para los republicanos de cara a las próximas elecciones.