El primer trimestre de 2026 ha sido complicado para BMW. La compañía alemana registró una caída del 25% en sus beneficios antes de impuestos, alcanzando los 2.300 millones de euros (2.700 millones de dólares), una cifra que, aunque negativa, superó las previsiones de los analistas, que esperaban unos ingresos de 2.200 millones de euros (2.600 millones de dólares).

En el ámbito puramente automotriz, la situación fue aún más grave: los beneficios cayeron un 33,5%, hasta los 1.270 millones de euros (1.500 millones de dólares). Los ingresos totales del grupo también se redujeron un 8%, situándose en 31.000 millones de euros (36.400 millones de dólares).

Presión en todos los frentes

La compañía enfrenta múltiples desafíos. China, uno de sus principales mercados, ya no genera los mismos ingresos que antes. Además, la competencia en el sector se ha intensificado, y la amenaza de nuevos aranceles del 25% por parte de Estados Unidos, anunciada por el expresidente Donald Trump, planea como una sombra sobre las operaciones globales de BMW.

Las ventas de vehículos eléctricos (EV) también han sufrido un revés significativo: cayeron un 20,1% a nivel mundial. Esta disminución se debe, en parte, a la retirada de los incentivos fiscales federales en EE.UU. Como consecuencia, la proporción de coches 100% eléctricos respecto al total de ventas del grupo se redujo un 17,2%, pasando del 15,5% al 12,8%.

Optimismo a pesar de las dificultades

A pesar de estos números, BMW mantiene su previsión anual sin cambios, lo que refleja su confianza en la capacidad de la empresa para gestionar la situación. Su consejero delegado, Oliver Zipse, restó importancia a las amenazas arancelarias de Trump, calificándolas como una táctica de negociación más que como un hecho consumado, según declaraciones recogidas por Reuters.

Una de las razones de este optimismo es que el margen operativo del grupo no se desplomó tanto como se temía. Aunque cayó del 6,9% al 5%, una reducción del 27,5%, los analistas esperaban un descenso aún mayor, lo que generó cierta confianza en el mercado.

Nuevos modelos eléctricos como salvavidas

BMW también apuesta por su futuro con el lanzamiento de nuevos modelos eléctricos. El iX3, por ejemplo, ya está experimentando una alta demanda en los mercados donde está disponible, y se espera que las versiones fabricadas en Carolina (EE.UU.) impulsen aún más sus ventas. Además, el nuevo i3 eléctrico de la Serie 3, que comenzará a producirse en otoño, incorporará la misma tecnología y diseño de la plataforma Neue Klasse y promete una autonomía de más de 550 millas (885 km) según el ciclo WLTP.

En comparación con sus competidores, BMW ha salido mejor parada. Mientras que el grupo alemán registró una caída del 3,5% en ventas totales (565.780 unidades), Volkswagen vio reducidas sus ventas un 4%, y Mercedes un 6% en el mismo periodo.

Aunque los beneficios han caído, BMW sigue mirando al futuro con determinación. La compañía confía en que sus nuevos modelos y su estrategia de electrificación le permitirán recuperar el terreno perdido y mantener su posición en el mercado.

Fuente: CarScoops