La angustia de planificar en un mundo cambiante

Estimada Leslie:

Soy un joven que intenta definir su camino profesional. La incertidumbre que genera el cambio climático hace que me resulte difícil proyectar mi futuro. Incluso dudo de la utilidad de mi carrera, que me apasiona, si todo «acaba en apocalipsis». ¿Cómo puedo planificar con sentido cuando ni siquiera sabemos cómo será el mundo en cinco años, y mucho menos en cincuenta? — Estudiante Aterrado

Reconocer la incertidumbre sin caer en el catastrofismo

Estudiante Aterrado, tu pregunta refleja una de las mayores inquietudes de tu generación. Cada vez más jóvenes son conscientes de los cambios acelerados en nuestro planeta. Quien afirme saber exactamente cómo será el mundo dentro de cincuenta años, se engaña a sí mismo. Reconocer esta incertidumbre requiere valentía: no es fácil aceptar lo desconocido sin intentar evadirlo. Empieza por darte crédito por ser consciente tanto de las realidades como de los vacíos que aún existen.

El término «apocalipsis» limita las posibilidades. Si asumimos que el fin está cerca, ¿qué sentido tiene actuar? Para avanzar, conviene dividir tu preocupación en dos frentes: qué podría ocurrir realmente y cómo esta incertidumbre te paraliza.

El futuro ya está aquí: disrupciones inevitables

Los cambios serios ya están en marcha y afectarán a cualquier campo profesional, incluido el tuyo. No quiero restar importancia al miedo que subyace en tu pregunta: planificar en un escenario inestable es un desafío real. Permítete sentir el peso de esa preocupación antes de buscar soluciones.

Lo que sí sabemos es que el futuro será distinto al mundo actual, para bien y para mal. Sentir esa pérdida es parte de mantenernos íntegros: ni negar lo que nos preocupa ni perder de vista lo que aún podemos construir. Pero reducir todas las posibilidades a un único escenario catastrófico nos paraliza. Y la parálisis no ayuda ni a nosotros ni a las comunidades y ecosistemas que dependen de nuestra acción.

Dejar de congelarse: agilidad ante el cambio

El desafío no es fingir que «todo saldrá bien», sino desarrollar una agilidad estratégica que nos permita adaptarnos a medida que evolucionan las circunstancias. Las habilidades, relaciones y formas de pensar que cultives al perseguir una carrera que te apasiona son transferibles a múltiples escenarios. No están atadas a un título o puesto concreto.

La pregunta no es si tu formación tendrá validez en el futuro, sino cómo podrás aportar valor con profundidad y flexibilidad, tanto en lo personal como en lo profesional. Tu capacidad para reinventarte y buscar nuevas formas de contribuir será clave.

Más respuestas desde la terapia climática

Pregunta a Leslie Davenport

Leslie Davenport es terapeuta especializada en ecología emocional y autora de obras como Emotional Resilience in the Face of Climate Change. Su columna Ask a Climate Therapist aborda las preguntas sobre cómo navegar el impacto emocional del cambio climático. ¿Tienes una duda? Envíanosla aquí.

Fuente: Grist