Las clínicas federales de salud atienden a millones, pero con grandes diferencias
Las personas que viven en zonas con menos recursos económicos tienen menos probabilidades de someterse a pruebas de detección de cáncer en las clínicas federales de salud, conocidas como Federally Qualified Health Centers (FQHC). Así lo confirma un estudio reciente que analiza las disparidades en el acceso a estos servicios esenciales.
Estas clínicas, que atienden a alrededor de uno de cada once estadounidenses, ofrecen atención médica y servicios preventivos a poblaciones de bajos ingresos. Además, conectan a los pacientes con recursos adicionales para cubrir necesidades básicas como vivienda, alimentación y transporte.
Las mayores diferencias se observan en el cáncer colorrectal
Los investigadores detectaron brechas significativas en las tasas de cribado entre las distintas FQHC. Las clínicas que atienden a las comunidades más vulnerables registran los peores resultados:
- Cáncer colorrectal: hasta un 15% menos de pruebas en zonas desfavorecidas.
- Cáncer de mama: alrededor de un 11% menos de detecciones.
- Cáncer de cuello uterino: aproximadamente un 8% menos de cribados.
«Estos hallazgos son muy preocupantes, ya que las personas en estas zonas suelen tener dietas menos saludables, practicar menos actividad física y un mayor consumo de tabaco», explica Eunhae Shin, autora principal del estudio y profesora adjunta en la Universidad de Georgia. «Estos factores aumentan el riesgo de desarrollar cáncer, pero, irónicamente, no están accediendo a servicios que podrían salvarles la vida».
La situación socioeconómica, clave en el acceso a la prevención
El estudio, basado en datos públicos del Sistema de Datos Uniformes de la Administración de Recursos y Servicios de Salud (HRSA) de 2022, incluye información de más de 1.300 FQHC que atienden a 29,8 millones de pacientes en los 50 estados y Washington D.C.
Los factores socioeconómicos, como ingresos bajos, desempleo y menor nivel educativo, fueron determinantes en las bajas tasas de cribado. Según Shin, estas barreras incluyen:
- Baja alfabetización en salud.
- Dificultad para ausentarse del trabajo para asistir a citas médicas.
- Falta de acceso a transporte o servicios en su idioma.
Además, las personas con discapacidad o con bajo dominio del inglés enfrentan desafíos adicionales para acceder a las pruebas.
Soluciones para reducir las desigualdades: pruebas en casa y telemedicina
Los investigadores proponen medidas para superar estas barreras, como:
- Implementar kits de pruebas en casa para cáncer colorrectal.
- Ampliar los servicios de telemedicina para facilitar el acceso desde el hogar o centros comunitarios.
Sin embargo, las FQHC enfrentan obstáculos financieros y de personal que dificultan la prestación de estos servicios. La reforma en los sistemas de reembolso podría aliviar parte de la carga.
Un llamado a la acción: más investigación y políticas públicas
Shin subraya la importancia de prestar más atención a estos pacientes: «Cuando hablamos de sistemas de salud, solemos centrarnos en hospitales y médicos, pero las FQHC desempeñan un papel fundamental».
Añade que se necesita más investigación y políticas públicas para abordar no solo las disparidades en cáncer, sino también en otras enfermedades crónicas.
El estudio fue publicado en el Journal of General Internal Medicine.
Fuente
Universidad de Georgia