Promesas repetidas, realidad estancada
Desde hace más de una década, el CEO de Tesla, Elon Musk, ha prometido que los vehículos eléctricos de la compañía alcanzarán la conducción 100% autónoma en el plazo de un año. Sin embargo, cada anuncio ha sido seguido de retrasos y limitaciones técnicas que convierten esa promesa en una quimera.
Aunque Tesla ha avanzado en sistemas de asistencia al conductor, como el FSD (Full Self-Driving), estos siguen requiriendo que el usuario mantenga las manos en el volante y esté preparado para intervenir en cualquier momento. La empresa se vio obligada a añadir el término "Supervisado" al nombre del software, reconociendo implícitamente sus limitaciones.
Un producto caro y decepcionante
El FSD no solo es limitado, sino también extremadamente caro. En febrero de 2024, Tesla eliminó la opción de pago único de 8.000 dólares y pasó a un modelo de suscripción mensual de 99 dólares, perpetuando el gasto para los propietarios. Tras años sin cumplir su promesa, los clientes comienzan a cuestionar el valor de su inversión.
Demandas por publicidad engañosa
La frustración ha llevado a varios propietarios a emprender acciones legales. Uno de los casos más recientes es el de Tom LoSavio, un abogado jubilado que compró un Model S en 2017 y pagó 8.000 dólares adicionales por el FSD, confiando en las afirmaciones de Musk. En una demanda colectiva, LoSavio acusa a Tesla de engaño al consumidor y exige la devolución del dinero para todos los afectados.
Este no es un caso aislado. Numerosos propietarios han presentado demandas similares, acusando a la compañía de vender un producto que no cumple con lo prometido. A pesar de las críticas, Tesla mantiene su valoración bursátil por encima del billón de dólares, con inversores aún confiando en las promesas de Musk.
Hardware obsoleto y promesas vacías
En enero de 2025, Musk admitió que el hardware instalado en millones de vehículos Tesla —Hardware 3, presente en modelos fabricados entre 2018 y 2023— no es suficiente para lograr una conducción autónoma total. Aunque el magnate ha insinuado mejoras gratuitas, hasta ahora no ha cumplido, generando más descontento entre los clientes.
Un conductor holandés ha iniciado una reclamación colectiva exigiendo la devolución de los 8.000 dólares pagados por el FSD, al no recibir las prometidas actualizaciones de hardware. La respuesta de Tesla, según Electrek, ha sido un simple: "Tengan paciencia".
El futuro: ¿robotaxis sin conductor?
Mientras los clientes exigen respuestas, Tesla apuesta por un nuevo modelo de negocio: los robotaxis. Musk ha anunciado que la producción de los Cybercab —vehículos sin volante ni pedales— podría comenzar este mismo mes, aunque advierte que el proceso será "agonizantemente lento".
Sin embargo, un servicio público similar al de Waymo aún parece lejano. Los expertos señalan que, incluso con estos avances, la tecnología de conducción autónoma total sigue enfrentando obstáculos técnicos y regulatorios que Musk no ha logrado superar en más de diez años.
Conclusión: ¿Hasta cuándo seguirán pagando los clientes?
La paciencia de los propietarios de Tesla se agota. Mientras la empresa prioriza nuevos proyectos como los robotaxis, los clientes exigen transparencia y soluciones a un problema que lleva demasiado tiempo sin resolverse. La pregunta sigue en el aire: ¿Cuándo cumplirá Tesla su promesa de conducción autónoma?