El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado una acusación contra el Southern Poverty Law Center (SPLC), organización conocida por su labor de vigilancia y denuncia de grupos de extrema derecha y discursos de odio en EE.UU. La fiscalía acusa al SPLC de fraude bancario, fraude electrónico y conspiración para blanquear capitales, alegando que los pagos a informantes para monitorizar estos grupos habrían servido, en realidad, para financiar dichas organizaciones.

Al analizar los once cargos presentados, sin embargo, se detectan graves omisiones en la argumentación del Gobierno. Para sustentar su tesis de que «el SPLC fabrica racismo para justificar su existencia», la acusación menciona a varios informantes infiltrados en grupos supremacistas blancos que recibieron pagos de la organización. Entre ellos, se cita a un individuo descrito como «Imperial Wizard» de la facción United Klans of America, vinculada al Ku Klux Klan.

El problema radica en que el Departamento de Justicia omitió intencionadamente una palabra clave en un artículo del SPLC que citaba como prueba. En el texto original de 2013, la organización describía a la United Klans of America como un «patético relanzamiento millennial de lo que alguna vez fue una grave amenaza doméstica» (énfasis añadido).

Esta omisión no es menor: si el SPLC buscara exagerar el peligro de estos grupos para recaudar fondos, ¿por qué calificarlos de «patéticos»? ¿Y por qué el DOJ eliminó ese término de la acusación? Estas preguntas serán probablemente resueltas en los tribunales, ya que el SPLC ha anunciado que recurrirá la denuncia.

Mientras tanto, la derecha estadounidense ha aprovechado la acusación para atacar a la organización, presentándola como prueba de que el SPLC habría financiado a grupos extremistas para luego recaudar fondos contra ellos. El activista conservador Christopher Rufo afirmó en redes sociales que «la oferta de odio de la derecha era tan baja que un grupo de izquierda tuvo que subsidiarla para luego recaudar dinero contra ella». Por su parte, el presentador Glenn Beck declaró en su programa: «Esos supuestos grupos de extrema derecha que están por todas partes, os juro que probablemente no son más que informantes pagados por el SPLC o el FBI».

La ironía de esta acusación llega en un momento en que el SPLC ha perdido influencia respecto a décadas pasadas. Fundado en los años 70 como una clínica legal contra la discriminación racial, el SPLC ganó notoriedad al demandar al Ku Klux Klan y, más tarde, amplió su labor a otros grupos de odio. Sin embargo, en los últimos años ha enfrentado críticas por acumular un excedente de fondos muy superior a sus necesidades operativas.