El primer centro de detención de inmigrantes gestionado por un estado en los Everglades de Florida podría cerrar pronto. Así lo ha confirmado un funcionario federal al New York Times, citando los altos costes de operación y la falta de financiación federal.

Aunque el centro, apodado 'Alligator Alcatraz', ha seguido funcionando a pesar de las acusaciones de condiciones inhumanas, violaciones de leyes ambientales y fallos en los procesos legales, su futuro es incierto. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha concluido que mantenerlo es demasiado caro: supera el millón de dólares al día.

Un proyecto con promesas incumplidas

Florida construyó y abrió este centro en un terreno de 77 kilómetros cuadrados cerca de Miami el verano pasado. Inicialmente, se presentó como una solución eficiente y de bajo coste para albergar hasta 5.000 detenidos, con un presupuesto anual de 450 millones de dólares. El estado asumió los gastos iniciales, con la intención de que el DHS reembolsara los costes.

El proyecto recibió el apoyo del expresidente Donald Trump, quien lo visitó en su inauguración. Incluso la exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, mostró disposición a financiarlo, asegurando que gran parte de los gastos se cubrirían con los 625 millones de dólares reservados por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).

Costes desorbitados y falta de reembolso

Sin embargo, documentos filtrados revelaron que, en menos de dos semanas de funcionamiento, los costes se dispararon hasta los 608,4 millones de dólares. Actualmente, Florida enfrenta dificultades para asumir los gastos de los casi 1.400 detenidos que alberga, mientras espera el reembolso solicitado al gobierno federal.

La razón del retraso en el reembolso sigue sin aclararse, pero las autoridades federales y los contribuyentes muestran poco interés en sostener un proyecto que no ha cumplido sus promesas iniciales.

Un destino similar al de Alcatraz

El nombre 'Alligator Alcatraz' no es casual. Al igual que la prisión de Alcatraz en San Francisco, su ubicación remota en los Everglades se presentó como una ventaja en términos de seguridad. Sin embargo, la lejanía también ha demostrado ser un problema: el centro requiere el transporte constante de suministros, desde alimentos hasta agua, lo que encarece aún más su operación.

Expertos señalan que, al igual que ocurrió con Alcatraz, los altos costes de mantenimiento y logística podrían llevar al cierre definitivo del centro. Aunque esta noticia podría ser bien recibida por los contribuyentes, es poco probable que disuada al expresidente Trump, quien sigue defendiendo políticas migratorias más estrictas.

Fuente: Reason