El consejero delegado de Fox, Lachlan Murdoch, anunció este lunes durante una llamada sobre resultados financieros que la cadena ampliará su paquete de partidos de la NFL con dos encuentros nacionales en la temporada 2026. Esta decisión, aunque limitada, llega en un momento de creciente presión contra la liga por parte de figuras políticas y mediáticas.

Las declaraciones de Lachlan Murdoch, quien aseguró que «no hay realmente tensión con la NFL», contrastan con las acciones de su padre, Rupert Murdoch. Este último ha impulsado una campaña política contra la liga, cuestionando su modelo de negocio y advirtiendo que la migración de partidos a plataformas de *streaming* podría «destruir las cadenas tradicionales».

En febrero, Rupert Murdoch llegó a comentar con el expresidente Donald Trump que la expansión del *streaming* en la NFL podría perjudicar a las cadenas de televisión. Además, el Wall Street Journal, medio propiedad de los Murdoch, publicó un editorial exigiendo a la NFL que justifique su exención antimonopolio, un beneficio que permite a la liga vender derechos a plataformas de pago sin restricciones.

La polémica escaló el domingo, cuando Trump intervino en el debate, criticando el coste del *streaming* para los aficionados. Aunque sus cifras fueron inexactas —afirmó que los espectadores pagan hasta 1.000 dólares por partido—, el mensaje caló en la opinión pública y en los círculos políticos.

Tras una jornada repleta de novedades, Joe Flint, periodista del Wall Street Journal, tuiteó: «Estoy seguro de que no hay correlación entre la investigación del Departamento de Justicia sobre la Ley de Radiodifusión Deportiva y las quejas sobre la saturación de partidos en *streaming*, y la noticia de hoy sobre que Fox y NBC han obtenido más partidos, mientras CBS traslada un encuentro de la tarde a prime time la próxima temporada».

Sin embargo, la realidad apunta a una estrategia más profunda: las cadenas tradicionales (CBS, Fox, NBC, Amazon y YouTube) buscan renegociar al alza los contratos actuales, que expiran en 2029 para la mayoría y en 2030 para ESPN/ABC. Este movimiento responde, en parte, a los recientes acuerdos millonarios de la NBA, que han elevado el listón de lo que las ligas pueden exigir.

La ampliación del paquete de Fox para 2026 no resuelve el conflicto central: ¿está la NFL dispuesta a exigir más a las cadenas tradicionales, arriesgándose a que estas trasladen sus derechos a plataformas digitales? La respuesta podría redefinir el futuro de la emisión deportiva en Estados Unidos.