En un movimiento que desafía la tendencia global hacia la electrificación, Great Wall Motors (GWM) ha confirmado el desarrollo de un motor V8 para su SUV insignia, el Tank 700. Según el presidente de la compañía, Jack Wei, este propulsor no está diseñado para el mercado chino, donde predominan los vehículos híbridos y de menor cilindrada, sino para compradores en mercados internacionales que valoran la potencia y el prestigio.
Durante el Beijing Auto Show, Wei declaró: «En el futuro, el Tank 700 también utilizará un motor V8. Esto va en contra de la tendencia actual en China, ya que no se ajusta al mercado local. Lo hemos desarrollado para satisfacer las necesidades de usuarios globales, especialmente en países como Australia y Nueva Zelanda».
Un V8 para mercados con cultura de SUV potentes
Estos mercados destacan por su preferencia por vehículos con capacidad de remolque, viajes de larga distancia y una cultura de SUV robustos, donde un motor de gran cilindrada no solo aporta utilidad, sino también un fuerte atractivo emocional.
Wei aclaró que el V8 del Tank 700 será distinto al previsto para el futuro GWM GFsupercar, programado para 2027. Mientras que el superdeportivo contará con un V8 híbrido biturbo de 4.0 litros, el SUV utilizará una versión más convencional, aunque con cifras de potencia nada desdeñables.
Potencia y versatilidad en el Tank 700
El modelo actual ya ofrece opciones como un V6 turboalimentado y versiones híbridas enchufables con más de 860 CV. Si GWM incorpora un V8 híbrido a la misma plataforma, no se esperan cifras modestas. El Tank 700, que combina un diseño robusto con equipamiento de lujo y tecnología off-road, se posiciona como una alternativa agresiva frente a modelos como el Toyota Land Cruiser, Nissan Patrol o Lexus LX, pero con un enfoque más accesible en precio.
Con esta apuesta, GWM refuerza su estrategia de expansión global, apostando por motores de combustión tradicionales en un segmento donde la potencia y la experiencia de conducción siguen siendo clave para los consumidores.