El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está explorando la compra de instalaciones de detención prefabricadas a sus principales proveedores, como CoreCivic y Geo Group, tras el rechazo generalizado a su plan de convertir rápidamente almacenes en centros de detención de gran escala.

Esta estrategia marca un giro en la política del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ahora busca poseer directamente las instalaciones de detención, en lugar de depender principalmente de contratos de alquiler. Hasta principios de este año, la red de camas alquiladas albergaba a más de 70.000 detenidos.

Detalles clave de las negociaciones

CoreCivic, que actualmente alquila alrededor de un cuarto de las camas de detención de ICE, está en conversaciones para vender algunas de sus instalaciones «llave en mano» a la agencia. Durante una llamada con inversores el jueves, el consejero delegado de CoreCivic, Patrick Swindle, explicó que la visión a largo plazo es desarrollar una red nacional que consolide a los detenidos en instalaciones más grandes, capaces de atender las necesidades de todo el país.

Por su parte, Geo Group, otro de los mayores proveedores de ICE, también confirmó en una llamada sobre resultados que está en negociaciones para vender varias de sus instalaciones. George Zoley, presidente y consejero delegado de la compañía, declaró:

«Puedo reconocer con respeto que hemos estado en conversaciones con ICE sobre la posible venta de múltiples instalaciones, sujetas a un acuerdo mutuo sobre el precio y a que sigamos gestionándolas bajo contratos de servicios de apoyo a largo plazo».

Zoley añadió que estas negociaciones son fluidas y que las ventas podrían concretarse en el segundo o tercer trimestre de este año.

Oposición y desafíos legales

El plan inicial de ICE incluía la compra de 11 almacenes para convertirlos en centros de detención masivos, pero ninguno de ellos está operativo. Estas iniciativas han enfrentado una fuerte resistencia por parte de:

  • Funcionarios electos republicanos, que han bloqueado algunos de estos proyectos.
  • Activistas locales y organizaciones de derechos civiles.
  • Demandas judiciales, como la presentada en Maryland, que ha paralizado la reforma de un almacén en Hagerstown para su uso como centro de detención.
  • Órdenes de suspensión de obras, como la emitida en Arizona para un proyecto en Surprise, que podría albergar miles de camas.

Además, se ha planteado la posibilidad de vender algunos de los almacenes ya adquiridos, según fuentes cercanas a las conversaciones.

Declaraciones oficiales

Zoley confirmó que ICE está evaluando cómo proceder con la iniciativa de aumentar la capacidad de detención consolidada. Geo Group añadió que la agencia busca comprar un total de 10 instalaciones «llave en mano». Actualmente, ICE opera alrededor de 200 centros de detención en todo el país, además de espacios en cárceles locales mediante acuerdos de colaboración.

El objetivo declarado por la administración Trump es alcanzar una capacidad de 100.000 camas. Sin embargo, el DHS no ha respondido a solicitudes de comentarios al respecto.

Fuente: Axios