El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) ha imputado al exdirector del FBI, James Comey, por dos cargos graves de amenazar al presidente del país. La acusación, presentada esta semana, se remonta a una publicación en Instagram de mayo de 2025, donde Comey compartió una foto de conchas marinas dispuestas para formar el mensaje "86 47".

Según la interpretación del gobierno, el número 86 —un término coloquial que significa "deshacerse de alguien"— y el 47, que alude al presidente Donald Trump como el 47º mandatario de EE.UU., constituirían una amenaza velada contra su vida. Sin embargo, la acusación ha generado un intenso debate sobre su validez jurídica y motivaciones políticas.

Una imputación cuestionable y con precedentes problemáticos

El DOJ alega que Comey violó dos leyes federales: una contra las amenazas al presidente y otra por transmitir dichas amenazas "en el comercio interestatal o extranjero". La acusación afirma que Comey "con conocimiento y voluntad, amenazó con quitar la vida o causar daño físico al presidente de EE.UU." mediante esa publicación.

No obstante, expertos en libertad de expresión y analistas legales consideran que la imputación carece de fundamento. Eugene Volokh, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), ha afirmado que el caso está condenado al fracaso por vulnerar la Primera Enmienda.

La sentencia del Tribunal Supremo en el caso Counterman vs. Colorado (2023) estableció que, para condenar a alguien por una amenaza, el gobierno debe demostrar que el acusado "era consciente del riesgo sustancial de que sus palabras fueran interpretadas como una amenaza de violencia". En este contexto, resulta difícil argumentar que la foto de conchas marinas cumpla con ese requisito.

El origen del término "86" y su uso generalizado

El diccionario Merriam-Webster define 86 como "echar, despedir o eliminar a alguien", con un origen en la cultura de los bares de los años 30. Aunque el término puede asociarse ocasionalmente con la violencia, la definición actual no lo incluye de forma explícita, según la misma fuente.

Esta ambigüedad ha llevado a que figuras cercanas a Trump, como el excongresista Matt Gaetz o el influencer Jack Posobiec, hayan utilizado el término en redes sociales para referirse a sus oponentes políticos sin enfrentar consecuencias legales similares. Billy Binion, de la revista Reason, destacó en 2024 que este doble rasero en la aplicación de la ley refuerza la percepción de que la imputación contra Comey responde a motivos políticos.

Reacciones y seguimiento del caso

Comey eliminó la publicación tras recibir críticas y se disculpó, afirmando que "no era consciente de que algunas personas asociaran esos números con violencia". Además, accedió a una entrevista con el Servicio Secreto. Según informes posteriores, agentes de la ley habrían seguido y vigilado a Comey tras su publicación, como si sospecharan que pudiera materializar la amenaza.

Al anunciar la imputación, el director del FBI, Kash Patel, declaró que la investigación sobre las conchas marinas había durado entre 9 y 11 meses. Sin embargo, el caso sigue siendo objeto de críticas por su falta de fundamento jurídico y su posible motivación política.

«La idea de que la foto de Comey con conchas marinas transmitiera una intención seria de dañar al presidente es absurda», ha declarado la Foundation for Individual Rights and Expression (FIRE), organización que defiende la libertad de expresión.

Mientras tanto, analistas legales coinciden en que la imputación podría ser desestimada rápidamente, especialmente tras la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo que refuerza la protección de la libertad de expresión en casos similares.

Fuente: Reason