Un candidato controvertido para la Reserva Federal

Kevin Warsh comparece hoy ante el Comité Bancario del Senado de EE.UU. para su audiencia de confirmación como próximo presidente de la Reserva Federal (Fed). Los republicanos lo presentan como un agente de cambio capaz de modernizar una institución tradicionalmente reacia a las reformas.

El apoyo republicano y las críticas de los demócratas

En un discurso preparado por el senador republicano Dave McCormick (Pensilvania), se destacará que Warsh "lleva en su corazón el espíritu de un reformista" y está dispuesto a "sacudir una institución estancada en un momento en que el cambio es urgente".

Warsh ha criticado públicamente a la Fed por depender en exceso de "economistas de torre de marfil" que analizan modelos obsoletos y datos de mercado irrelevantes.

Por su parte, los demócratas centrarán su atención en los posibles conflictos de interés derivados de su extensa cartera de inversiones, algunas de las cuales podrían verse afectadas por las políticas monetarias de la Fed. También cuestionarán su independencia respecto a la administración de Donald Trump.

Un proceso de confirmación cada vez más polarizado

La nominación de Warsh se enfrenta a una división partidista más acusada que en ocasiones anteriores. Mientras que Jerome Powell fue confirmado con 80 votos a favor en 2018 y Alan Greenspan lo fue por aclamación en cinco ocasiones, la confirmación de Warsh podría ser más ajustada.

Los republicanos cuentan con los votos necesarios para aprobar su nombramiento, siempre que se resuelva una investigación del Departamento de Justicia sobre Powell, aparentemente relacionada con el presupuesto de la Fed. El senador Thom Tillis ha calificado esta investigación como un "pretexto" para presionar a Powell por su política monetaria y ha amenazado con bloquear el proceso de Warsh hasta que se archive el caso.

¿Qué propone Warsh para la Fed?

En sus declaraciones preparadas, McCormick subrayará que, de ser confirmado, Warsh heredará una Fed con "necesidad de reparación" y grandes incertidumbres:

  • Un balance sobreextendido.
  • Un historial deficiente en el control de la inflación.
  • Una comprensión limitada de las oportunidades económicas actuales.

McCormick afirmará que Warsh "está especialmente capacitado para enfrentar estos desafíos".

Las objeciones de los demócratas

Los senadores demócratas han criticado duramente a Warsh por sus inversiones no declaradas, que podrían convertirlo en el presidente de la Fed más rico de la historia, incluso sin contar con el patrimonio de su esposa, Jane Lauder, heredera de la fortuna de Estée Lauder.

Según un informe del equipo demócrata del comité, Warsh posee participaciones en decenas de empresas privadas, muchas de ellas tecnológicas financieras cuyos resultados dependen de las políticas regulatorias y de pagos de la Fed. El informe señala que "Warsh no ha revelado los activos subyacentes de inversiones valoradas en más de 100 millones de dólares".

El documento advierte: "La negativa de Warsh a revelar sus activos financieros —incluso si se compromete a desinvertir— pone en riesgo que el Senado confirme a un presidente de la Fed con conflictos de interés".

"La falta de transparencia de Warsh socava la credibilidad de la institución y amenaza su independencia."

Fuente: Axios