Una app de citas que lo cambia todo

Hay algo absurdo en escuchar a un personaje de una película pronunciar en voz alta el título de la misma. Puede ser un momento cómico, pero también genera una sonrisa involuntaria cuando una película que se toma en serio a sí misma se autodenomina de esa manera. Muchos cineastas evitan caer en esta trampa de anuncio torpe. Sin embargo, la nueva serie limitada de HBO, DTF St. Louis, no sigue esta regla.

En el universo de la serie, "DTF St. Louis" es una aplicación de citas para personas casadas que buscan encuentros discretos. Este es el detonante de una trama llena de dulzura y escándalo que se desarrolla a lo largo de sus siete episodios.

La soledad detrás de los suburbios

En uno de los múltiples saltos temporales de la serie, conocemos a Clark Forrest (Jason Bateman) y Floyd Smernitch (David Harbour), dos hombres suburbanos y padres de familia insatisfechos con sus vidas sexuales. Juntos deciden revitalizar su existencia a través del amor en línea, haciendo un pacto para explorar esta app.

En otro de esos saltos temporales, tras la misteriosa muerte de Floyd, los investigadores Detective Homer (Richard Jenkins) y Detective Plumb (Joy Sunday) analizan los registros de la app como prueba clave para resolver el caso. Las frases repetidas como un mantra —"DTF? DTF. Nos conocimos en DTF. Tengo un mensaje en DTF"— no solo explican la trama, sino que también revelan un patrón en la serie: los personajes repiten términos y frases hasta convertirlos en algo más que palabras.

Un estilo único: repetición como lenguaje

La serie destaca por su estilo narrativo, donde frases como "Cornhole", "Outback Steakhouse", "Quality Garden Suites" o "Watermelon Breeze" se repiten una y otra vez, adquiriendo un significado casi ritualístico. Estas expresiones, vinculadas a eventos clave de la historia de amor, amistad e infidelidad, se transforman en gestos emocionales.

Aunque hay momentos deliberadamente cómicos y no todas las transiciones tonales funcionan, DTF St. Louis ofrece una experiencia televisiva única. Las repeticiones no solo se limitan a las palabras: también las imágenes se entrelazan como un bordado, creando una atmósfera hipnótica.

¿Por qué engancha a pesar de los clichés?

Confieso tener una aversión natural hacia los relatos sobre la monotonía suburbana y el adulterio. Sin embargo, DTF St. Louis logró hipnotizarme desde el primer episodio. Aunque comienza como un misterio criminal o un drama suburbano convencional, la serie rápidamente se desvía hacia un territorio más original y perturbador.

La repetición de frases y situaciones no es un simple recurso estilístico, sino una herramienta para explorar la alienación y la búsqueda de conexión en un mundo donde todo parece estar diseñado para el consumo rápido y la insatisfacción permanente.

"DTF St. Louis" no es solo una serie sobre infidelidad, sino sobre la soledad que acecha tras las fachadas perfectas de los suburbios.

Conclusión: una serie que desafía expectativas

Con un elenco estelar y una narrativa audaz, DTF St. Louis se consolida como una de las propuestas más arriesgadas y originales de la televisión actual. Aunque no todas sus decisiones artísticas son impecables, su capacidad para mezclar géneros y emociones la hace imprescindible para los amantes del drama con toques de humor negro y crítica social.