El Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) ha anunciado una serie de cambios regulatorios que aliviarán las restricciones para propietarios y comerciantes de armas en Estados Unidos. Aunque las modificaciones no son revolucionarias, representan un alivio bienvenido en un entorno normativo cada vez más estricto.
El Departamento de Justicia (DOJ) y el ATF han publicado 34 notificaciones de normas finales y propuestas, como parte de una revisión exhaustiva de regulaciones existentes, en cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14206, que busca proteger los derechos del Segundo Mandamiento.
«El Segundo Mandamiento no es un derecho de segunda categoría», declaró el fiscal general en funciones, Todd Blanche. «Este Departamento de Justicia pone fin a la utilización de la autoridad federal contra propietarios de armas que cumplen la ley. Seguiremos defendiendo sus derechos con firmeza, como exige la Constitución».
La orden ejecutiva, emitida en febrero de 2025, instruyó al fiscal general a evaluar todas las regulaciones federales para identificar posibles vulneraciones del derecho a la posesión de armas y presentar un plan de acción al presidente. Aunque estas modificaciones administrativas no pueden derogar leyes intrusivas como la Ley Nacional de Armas de Fuego —cuya constitucionalidad está siendo impugnada en los tribunales—, sí pueden facilitar o complicar la vida de los ciudadanos al reinterpretar su aplicación.
Principales cambios en las normas del ATF
Según lo publicado en el Federal Register, algunos de los cambios propuestos por el ATF son más significativos que otros. Entre los más destacados:
- Eliminación de restricciones a los accesorios de muñeca (wrist braces): Se revierte la interpretación de la era Biden, que consideraba los pistolas con estos accesorios como rifles de cañón corto, sujetos a regulaciones más estrictas. Ahora, los usuarios podrán adquirir armas con accesorios de muñeca sin que estas sean clasificadas como rifles de cañón corto, siempre que no se disparen desde el hombro ni cumplan con la definición legal de «arma de fuego» según la NFA.
- Reducción del plazo de conservación de registros: Los comerciantes de armas ya no tendrán que guardar indefinidamente los registros de ventas, una medida que muchos activistas en defensa de los derechos de armas consideran una forma encubierta de registro de propietarios. El ATF propone establecer un plazo de 20 o 30 años, equilibrando los costes de almacenamiento con la necesidad de rastrear armas utilizadas en delitos.
Aunque un plazo de 20 o 30 años sigue siendo excesivo para algunos colectivos, representa un avance frente a la obligación indefinida anterior. Estos cambios reflejan un esfuerzo por parte del gobierno federal para aliviar la carga regulatoria sobre los propietarios de armas, en línea con las directrices de la orden ejecutiva.